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La tragedia italiana no ablanda a los bancos

Una tragedia en L'AquilaCuatro
Algunos de los ciudadanos de L'Aquila y de otras poblaciones afectadas que se han quedado sin casa han denunciado que los bancos les están "asediando" con llamadas telefónicas para recordarles los días en que deben pagar los plazos de las hipotecas.
El diario refiere el caso de Loreto Antonini, un obrero cuya hija murió en el terremoto y que ahora se encuentra en uno de los campos para evacuados de la localidad de Tempera (a siete kilómetros de L'Aquila).
Asegura que sólo le quedan "cinco euros", ya no tiene trabajo y un empleado de su banco le ha llamado para recordarle que el plazo de su hipoteca vence el viernes.
Francesco Colajanni, un taxista de Onna, el pueblo más afectado por el seísmo, afirma que el banco les ha "hecho entender que están dispuestos a embargar incluso los escombros".
Perseguidos por los bancos
Cuenta también que, en las poblaciones cercanas de Paganica y Monticchio, "hay artesanos que han pedido hipotecas para comprar maquinaria y que desde este miércoles son perseguidos por bancos, aseguradoras y proveedores para recordarles el vencimiento".
Además, según"La Repubblica" , en los últimos días se han dado numerosos casos de personas que se dedican a la usura o que venden mercancía en el mercado negro, como carne a 80 euros el kilo o gasolina a cinco euros el litro.
En L'Aquila sólo hay un cajeroautomático que distribuye dinero, y las colas para acceder a él superan las dos horas.