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Los clichés sobre nacionalidades influyen en la manera de relacionarse con extranjeros, según un estudio

Las expectativas a la hora de relacionarse con personas de otras nacionalidades, a menudo se ven influidas por fuertes clichés de la sociedad y juegan un papel importante, según un estudio de las investigadoras Angela Rachael Dorrough y Andreas Glöckner, del Instituto Max Planck.
Así, la investigación se centró en analizar la influencia de los clichés sobre personas de diferentes naciones a la hora de intentar cooperar entre sí, tomando a seis países como referencia.
Los investigadores del Instituto Max Planck querían averiguar cómo los participantes de diversas naciones se comportan cuando interactúan unos con otros. Para su estudio, se invitó a 1.200 personas de Alemania, India, Israel, Japón, México y los EE.UU. para participar en un juego en línea de uno con el otro.
El juego consistía en que los participantes, sin interactuar previamente entre ellos, debían decidir si su comportamiento iba a ser egoísta o cooperativo frente a su pareja de otro país. Si optaban, por tanto, por un comportamiento egoísta, ambos no recibían nada. Si ambos decidían cooperar y compartir, se produciría una ganancia de nivel medio para los dos. Si sólo uno de los dos actúa de forma egoísta, este se "comería" al otro.
De esta forma, el dilema del juego está en no saber lo que la otra persona va a hacer. Por lo que los socios tienen que tratar de evaluar el comportamiento de la otra persona. Si un jugador cree que su pareja se comportará de forma egoísta, también ellos elegirán un comportamiento egoísta. Si un jugador cree que su pareja va a cooperar, entonces también optará a cooperar. En el juego, que se realizó sólo una vez, lo único que el jugador sabía acerca del otro era su nacionalidad. Además de mostrar su decisión respecto a la cooperación, los participantes también manifestaron su expectativa con respecto a la cooperación de su compañero.
Para aprender más acerca de cómo los participantes forman sus expectativas, se les pidió posteriormente que evaluaran a sus compañeros sobre la base de criterios para asumir una voluntad de cooperar: confiable, amable, generoso o simpático. Con el fin de que los investigadores puedan observar con mayor detalle en un país que tiene malos resultados en la evaluación de la voluntad de cooperar, los participantes tenían que especificar las características: atractiva, espiritual, alegre, deportiva y rica que consideraban del resto.
FUERTES CREENCIAS EN LOS CLICHÉS
El estudio reveló que los jugadores tienen fuertes creencias y son influenciados por los clichés específicos de cada país sobre el comportamiento de sus compañeros jugadores.
Por ejemplo, el estudio muestra que se espera un alto grado de disposición por parte de los japoneses, pero un nivel muy bajo de disposición por parte de los israelíes o los indios. Paradójicamente, según los investigadores, los israelíes muestra un alto nivel de cooperación con sus socios de los EE.UU. y viceversa. Los japoneses son especialmente más pesimistas sobre el comportamiento cooperativo de otras nacionalidades; Alemania ocupa un nivel medio, en este sentido, para los japoneses.
Así, la investigación concluye que los participantes se comportan de acuerdo a los estereotipos, a pesar de que en última instancia éstos resultan ser falsos y en realidad se correlaciona negativamente con la realidad. Esto llevó a los investigadores a comparar las contribuciones que se espera con los resultados reales.
Los participantes, por ejemplo, a menudo esperan un comportamiento muy cooperativo de los japoneses en la prueba, y finalmente no se da el caso. Esto ocurre porque los japoneses no esperan un alto grado de cooperación de los demás. Estos estereotipos tienen un efecto negativo sobre los israelíes, de los que se espera un nivel bajo de cooperación y muestran una actitud proactiva a compartir.
"A menudo puede haber algo de verdad en los estereotipos, pero si nos juzgamos a las personas injustamente, a continuación, nuestras respuestas también están equivocadas. Esto por sí solo debería hacernos más conscientes", ha explicado Dorrough.
"Un objeto de investigación podría ser el averiguar cómo podemos ayudar a contrarrestar estas suposiciones erróneas. Sin embargo, no se trata sólo de lugares comunes que influyen en el comportamiento --ha señalado la investigadora-- Los jugadores también tienen diferentes preferencias sociales. Por ejemplo, prefieren co-jugadores de su propio país o hacia las personas de los países más pobres. Los jugadores de México e India reciben más de lo que se esperaba de ellos y no se encontró relación en la distancia espacial entre las naciones".
Los investigadores quieren perfeccionar sus resultados en el futuro mediante la inclusión de más países en el estudio. También quieren investigar cómo el grado de globalización o los factores históricos puede explicar ciertos comportamientos.