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El deshielo de Groenlandia aflora la evidencia de vida más antigua

Científicos australianos han encontrado el que creen es el fósil más antiguo de la Tierra, un remanente de la vida de hace 3.700 millones de años, cuando el cielo era naranja y los océanos verdes.
En una zona recientemente descongelada de Groenlandia, los científicos descubrieron restos de la estructura de una comunidad de microbios que vivió en un antiguo fondo marino, según un estudio publicado en la revista Nature.
El descubrimiento muestra que la vida pudo formarse más rápido y fácilmente de lo que se pensaba, cerca de 500.000 años después de que se formase la Tierra. Y eso puede dar esperanza para la formación de vida en otros lugares, como Marte, ha afirmado el coautor del estudio, Martin VanKranendonk, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, y director del Centro Australiano de Astrobiología.
"Esto nos da una idea de cómo nuestro planeta evolucionó y cómo la vida ganó un punto de apoyo", ha añadido VanKranendonk.
Los científicos habían pensado que tomaría al menos 500.000 años para que la vida pudiera surgir después de que la Tierra fundida comenzase a enfriarse un poco, pero este proceso podría haber ocurrido más rápido, dijo. Eso es porque el fósil recién descubierto es demasiado complejo para que se desarrollara poco después de las primeras formas de vida del planeta, dijo.
En un afloramiento de rocas que solía estar cubierto de hielo y nieve y que se derritió después una primavera excepcionalmente cálida, el equipo australiano encontró estromatolitos, que son estructuras microscópicas situadas intrincadamente en capas que se producen a menudo por una comunidad de microbios. Los estromatolitos estaban dispuestos en alturas de 1 a 4 centímetros. "Es como la casa dejado hecha por los microbios", ha explicado VanKranendonk.
Los científicos usaron las capas de ceniza de los volcanes y diminutas muestras de circón con uranio para datar esos restos hace 3.700 millones de años, mediante un método de datación estándar, ha indicado VanKranendonk.
"Debió ser un mundo muy diferente. Habría tenido continentes negros, un océano verde con un cielo de color naranja --ha explicado-- La Tierra era negra probablemente porque la lava en enfríada no contaba con plantas, mientras grandes cantidades de hierro disuelto en el agua hacían los océanos verdes. Debido a que en la atmósfera había muy poco oxígeno y el oxígeno es lo que hace el cielo azul, el color naranja debía ser predominante".