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La capa de hielo antártico tiene un papel esencial en la variabilidad climática regional y global

Un equipo internacional de investigadores ha encontrado que la capa de hielo antártico desempeña un papel importante en la variabilidad climática regional y global, un hallazgo que también puede ayudar a explicar por qué el hielo marino en el hemisferio sur ha aumentado a pesar del calentamiento del resto de la Tierra.
Los resultados del estudio, coescrito por Michael Weber, paleoclimatólogo y científico visitante en la Universidad de Cambridge, junto con colegas Estados Unidos, Nueva Zelanda y Alemania, se publican esta semana en la revista 'Nature'. Los modelos climáticos globales que observan los últimos miles de años no han tenido en cuenta la cantidad de variabilidad climática capturada en el registro paleoclimático, según el autor principal Pepijn Bakker, del Centro MARUM para Estudios Ambientales Marinos de la Universidad de Bremen en Alemania.
Los investigadores primero centraron su atención en el Mar de Scotia, un área ubicada en el océano Atlántico Sur y el océano Glaciar Antártico. "La mayoría de los icebergs que se desprenden de la capa de hielo antártico viajan por esta región debido a la circulación atmosférica y oceánica --explica Weber--. Los icebergs contienen gravilla que cae en el sedimento en el fondo del océano, y el análisis y la datación de estos depósitos muestra que durante los últimos 8.000 años, hubo siglos con más grava y otros con menos".
La hipótesis del equipo de investigación es que los modeladores del clima han pasado por alto históricamente un elemento crucial en el sistema climático global. Descubrieron que las fases de aumento y reducción de la pérdida de hielo en la Antártida documentada durante más de un siglo han tenido un efecto en cascada en todo el sistema climático durante los últimos 8.000 años.
Usando sofisticados modelados por ordenador, los científicos rastrearon la variabilidad en el desprendimiento de icebergs (hielo que se desprende de los glaciares) con pequeños cambios en las temperaturas del océano. "Hay una variabilidad natural en la parte más profunda del océano adyacente a la capa de hielo antártico que genera cambios pequeños pero significativos en las temperaturas", afirma el coautor Andreas Schmittner, de la Universidad Estatal de Oregón, en Estados Unidos.
AFLUENCIA DE AGUA DULCE AL OCÉANO AUSTRAL DURANTE PERIODOS CÁLIDOS
"Cuando las temperaturas del océano se calientan, causan una fusión más directa de la capa de hielo por debajo de la superficie e incrementan el número de icebergs que se desprenden de la capa de hielo", subraya Schmittner. A ello, el coautor y paleoclimatólogo de la Universidad Estatal de Oregón Peter Clark añade que estos dos factores se combinan para proporcionar una afluencia de agua dulce en el Océano Austral durante estos regímenes cálidos.
"La introducción de ese agua fresca y fría disminuye la salinidad y enfría las temperaturas superficiales, al mismo tiempo, estratificando las capas de agua. El agua fría y fresca se congela más fácilmente, creando más hielo marino a pesar de que temperaturas más cálidas bajan cientos de metros por debajo de la superficie", describe.
El descubrimiento puede ayudar a explicar por qué el hielo marino se está expandiendo en el Océano Austral a pesar del calentamiento global, dicen los investigadores. "Esta respuesta es bien conocida, pero se sabe menos que la entrada de agua dulce también lleva a cambios muy lejanos en el hemisferio norte porque interrumpe parte de la circulación oceánica global", dice el coautor Nick Golledge, de la Universidad de Wellington, Nueva Zelanda.
"El agua de deshielo de la Antártida no sólo elevará el nivel global del mar, sino que también amplificará los cambios climáticos en todo el mundo. Algunas partes del Atlántico Norte pueden terminar con temperaturas más cálidas como consecuencia de parte de la fusión de la Antártida", augura Golledge, quien utilizó un modelo de ordenador para simular cómo la capa de hielo de la Antártica cambió a medida que salía de la última edad de hielo y en el presente periodo cálido.
"La integración de los datos y los modelos proporciona más pruebas de que la capa de hielo antártico ha experimentado una variabilidad natural mucho mayor en el pasado de lo previsto", agrega Weber. "Por lo tanto, debemos preocuparnos por que posiblemente también actuará muy dinámicamente en el futuro, específicamente cuando se trata de proyectar el futuro aumento del nivel del mar", apunta.