Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Recordar las malas experiencias en un tiempo verbal influye para no repetirlas

Despertador con descargascuatro.com

El tiempo verbal que se utiliza para narrar una experiencia de riesgo de la que haya quedado un mal recuerdo influye a la hora de tomar la decisión de repetirla o no, según un estudio realizado de forma conjunta por investigadores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y de la Universidad de Illinois, en Urbana-Champaign (EE.UU.).

Así, los científicos señalan que, de acuerdo a los experimentos realizados, las personas que planifican conductas en las que han tenido experiencia previa como "beber en exceso" relatan episodios previos utilizando el tiempo verbal presente histórico ("Yo compro una botella y la bebo de tirón"). Por el contrario, aquellos a quienes influyen más las experiencias pasadas y se basan más en las evaluaciones y opiniones personales relatan su experiencia en tiempo verbal pasado.
De este modo, las personas que tienen una tendencia negativa hacia una conducta de riesgo, la tendrán más en cuenta cuando se les haya hecho relatar su experiencia personal utilizando el tiempo verbal pasado indefinido ("Yo compré una botella y la bebí de un tirón"), según han explicado.
En este sentido, también han señalado que el uso de los distinto tiempos verbales puede conducir a un nivel distinto de conceptualización del hecho recordado. Así, mientras el uso del tiempo presente llevaría a un nivel de conceptualización del hecho concreto, usar el tiempo pasado conduciría a un nivel mayor de abstracción, según otros dos experimentos realizados.
Los investigadores participantes en la investigación han apuntado la posibilidad de que los resultados del estudio puedan tener aplicaciones prácticas, "y de bajo coste" en el ámbito de la formación de conductas saludables a la hora de elaborar mensajes verbales de salud para campañas de prevención de salud.
Así, "si se quiere reducir el consumo, las historias de abstinencia podría ser mejor solicitarlas en tiempo verbal presente, mientras que las historias de consumo excesivo de alcohol puede ser mejor pedir que se relaten en tiempo verbal pasado, especialmente si la opinión personal hacia esa conducta es negativa", según han indicado.