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Nuevas evidencias de grandes tubos de lava en el subsuelo de la Luna

Nuevos datos procedentes de la misión GRAIL de la NASA muestran evidencias de que la Luna puede tener grandes tubos de lava, que podrían ser ussados como bases para astronautas y sus equipos.
En su artículo publicado en la revista Icarus, un equipo de la Universidad de Purdue asegura que nuestro satélite puede contener en su subsuelo estructuras huecas como las que pueden verse en zonas volcánicas de la Tierra, como Hawai o Islandia.
La evidencia de la misión GRAIL (NASA's Gravity Recovery and Interior Laboratory) consiste en muy pequeñas variaciones en la atracción gravitacional de la Luna, lo que sugiere diferencias en densidad por debajo de la superficie. Hay alguna evidencia de claraboyas en las fotografías tomadas de la Luna cerca de las áreas de las variaciones gravitacionales. Claraboyas son áreas en la superficie que se producen al lado de un tubo de lava al colapsar, creando una especie de ventana al tubo.
El equipo construyó un modelo informático basado en la geología utilizando los datos y fotografías de la misión, junto con información acerca de los tubos de lava conocidos en la Tierra y características únicas de la luna. A continuación, el modelo ofreció predicciones en cuanto a la posible existencia de tubos de lava debajo de la superficie de la Luna y cómo de grandes y estables pueden ser. Los investigadores razonaron que podrían ser mucho mayores que los encontrados en la Tierra debido a la menor presión de la gravedad.
El modelo indicó que los tubos de lava estaban probablemente presentes con una anchura que podría a superar cuatro kilómetros y al mismo tiempo ser estables. Según los investigadores, estas medidas podrían ser una forma ideal de refugio para los futuros astronautas que podrían vivir en los tubos, junto con todo su equipo libre del temor de ser alcanzado por los desechos espaciales y el constante bombardeo de radiación solar. Probablemente sería más fácil de manejar el control de la temperatura, y hacer la vida menos peligrosa para los futuros residentes de la Luna.