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Aumenta el fraude en publicaciones científicas por la inmediatez, la presión y la búsqueda de prestigio, según expertos

El incremento del fraude, tanto en las publicaciones científicas, como en el sistema de revisión por pares de las revistas científicas, está provocado por la presión por publicar, por la inmediatez y por hacerlo preferiblemente en las mejores revistas.
Esta es una de las conclusiones a las que ha llegado un grupo de expertos en la jornada 'La publicación científica a debate', celebrada este jueves en la sede del CSIC, en Madrid, y que ha sido organizada por la Fundación de Ciencias de la Salud (FCS) en colaboración con GSK.
En la jornada han participado el profesor José M. Mato, patrono de la Fundación de Ciencias de la Salud y director General de CIC bioGUNE y CIC biomaGUNE del País Vasco; el presidente de la Real Sociedad Española de Química y director Científico de CIC bioGUNE, Jesús Jiménez-Barbero; y la vicepresidenta adjunta de Transferencia del Conocimiento, de la Agencia Estatal del CSIC, Ana Guerrero.
Los expertos han establecido que el aumento del fraude es una tendencia que influye de forma determinante tanto en la carrera profesional de los investigadores, como en la política editorial de las revistas científicas y en la misma misión de la investigación.
En general, todos han coincidido en que la publicación científica se está convirtiendo en el fin de la investigación, dejando en segundo término su verdadero objetivo: ser el medio por el que se comunican los resultados de los trabajos científicos.
Para José M. Mato, la presión por publicar en el sector académico ha convertido lo que era un medio (informar a los colegas sobre el resultado de las investigaciones) en un fin (la promoción profesional está ligada al número de publicaciones y las revistas en donde se ha publicado). "¿Puede alguien, sin embargo, poner en duda el impacto positivo que la publicación científica ha tenido y tiene en la diseminación y aceleración del conocimiento?", expone el experto, que tiene claro que "por supuesto que no". "Pero hay margen para mejorar su funcionamiento --responde--. Numerosas revistas científicas han comenzado a poner en marcha iniciativas para promover la calidad de las publicaciones".
Asimismo, el patrono de la Fundación de Ciencias de la Salud ha recomendado transmitir a las nuevas generaciones de investigadores el mensaje de que el rigor en la obtención de los resultados, la reproducibilidad de los datos y la robustez del conocimiento obtenido, que son los tres pilares sobre los que se sostiene la investigación científica.
En la misma línea se ha mostrado Jesús Jiménez-Barbero, quien ha asegurado que las publicaciones científicas están destinadas a promover el progreso de la ciencia mediante la presentación, por parte de los investigadores, de informes detallados de sus nuevos resultados.
Tal y como ha afirmado, se está fomentando el acceso abierto a todos los artículos científicos, sin coste para el lector, lo que, a su juicio, está "revolucionando el sistema de publicaciones, basado históricamente en el pago de una suscripción a las revistas científicas por parte de las instituciones públicas o privadas". "El objetivo último es compartir los resultados de la investigación para acelerar los avances en un campo determinado, por lo que esto ha afectado más a las revistas científicas en los ámbitos de ciencias de la vida y ciencias experimentales que a las revistas de humanidades y ciencias sociales", añade.
'REVISTAS BASURA'
En este sentido, Jiménez-Barbero ha alertado de que la disminución en los costes de publicación provoca la proliferación de las llamadas 'revistas basura' con estándares de publicación muy bajos. Por este motivo, ha alentado a una reflexión urgente sobre el poder que pueden ejercer ciertas editoriales: "Si las evaluaciones de las propuestas de nuevos proyectos de investigación conceden un peso excesivo a las decisiones de los editores, facultan a las revistas a establecer las tendencias para el futuro de la Ciencia y, por ende, de nuestra sociedad". "Es hora de que los organismos e instituciones financiadores afirmen su independencia", agrega.
Para Ana Guerrero, las publicaciones científicas se enfrentan a algunas dificultades que se deben ir solventando, como puede ser la concentración editorial de las publicaciones, la preferencia por determinadas lenguas a la hora de la publicación (el inglés como lengua de comunicación científica), el cambio que se está produciendo con la edición electrónica y las publicaciones en 'Open Access', así como la imposición de criterios de evaluación de determinadas herramientas y plataformas de evaluación.
En otras ocasiones, hay un coste por publicar en determinadas revistas de alto impacto y prestigio que supone un freno para el propio investigador o la dilatación en el tiempo de los procesos de revisión de los trabajos (libros o artículos) de algunas revistas y editoriales por la complejidad de dichos procesos.
En cuanto a los retos para el futuro, Guerrero ha destacado que las publicaciones deben adaptarse a las nuevas necesidades de uso y consulta a los cambios que supone la edición en soporte digital: "La evaluación de la actividad científica a través de las publicaciones está cada vez más extendida, por lo que debe ser cada vez más racional y objetiva".
"Deben establecerse criterios de evaluación justos y transparentes que tengan en cuenta las características y hábitos de publicación propios de las distintas áreas científicas, se debería evitar la discriminación de publicaciones de valor por su lengua o por su país de origen", sentencia Guerrero, que afirma que lo más importante es que la ciencia llegue a cualquier institución científica, independientemente de su localización.