Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Cómo afecta el virus del Zika a los bebés?

La OMS declara emergencia mundial por el virus del ZikaReuters

Veinte países luchan en estos momentos contra el virus del Zika, especialmente Brasil donde se ha detectado una asociación, que está en estudio, de este virus con el nacimiento de bebés con microcefalia. En Europa, se han detectado casos en Dinamarca, Suecia y Portugal. En España, un último caso en Valladolid eleva a tres los pacientes afectados. Para conocer mejor esta enfermedad y su repercusión social y en los recién nacidos hemos hablado con dos médicos expertos en Medicina Tropical.

"El virus del Zika es un arbovirus que se transmite a través de un mosquito muy común, Aedes aegypty, muy extendido en regiones del mundo en el que hay una gran cantidad de personas, susceptibles de ser infectadas por su picadura", explica el doctor Miguel de Górgolas, profesor de Enfermedades Infecciosas y director del Máster de Medicina Tropical de la Universidad Autónoma de Madrid. "Sabemos de él desde 1947, cuando apareció en un bosque en Uganda, en monos. Luego se dieron pequeños brotes en 2007 en Micronesia, en Tahití en 2013, en 2014 en Nueva Caledonia y 2015 en Chile. Pero éste es el brote más grande, el gran brote, porque ha pasado al continente", explica el doctor.  
Una enfermedad leve
No se trata de una enfermedad grave para las personas que la padecen. "No se transmite por el contacto entre personas", indica la doctora Marta Díaz, de la Unidad de Medicina Tropical y Salud Internacional del Hospital de La Paz-Carlos III. Los síntomas son "un estado febril autolimitado, con fiebres altas, escalofríos, debilidad, piel roja, inyección conjuntival y malestar general" que "se resuelve en una semana". Los adultos infectados no tienen más secuelas en la mayor parte de los casos y, "si se dan, es excepcionalmente", indica el doctor de Górgolas.
Peligro para las mujeres embarazadas
El problema se da en mujeres embarazadas, como observa la doctora Díaz ya que "se asocia con la microcefalia en bebés". La microcefalia (crecimiento anormalmente pequeño del cráneo) aparece si hay un desarrollo alterado del sistema nervioso central durante la gestación y puede producir un déficit neurológico, cierto retraso mental o cognitivo. "Tener un bebé con infección por este virus supone que tenga un perímetro craneal más pequeño de lo esperado, que puede que esté asociado con retrasos psicomotores y problemas de desarrollo neurológico", indica la doctora Díaz.
En estudio
"La epidemia está en estudio desde abril del año pasado [2015] y en las próximas semanas se sabrá si hay una asociación entre el virus del Zika y la microcefalia en bebés, aunque parece que sí", señala la doctora.  Además, los efectos en los recién nacidos deben comprobarse "cuando se siga a los bebés que están naciendo en estos momentos" ya que ahora “son muy pequeños como para evaluar las complicaciones futuras".
Para el doctor Miguel de Górgolas, "se da una asociación epidemiológica muy clara, aunque aún debe acabar de verificarse que todas las madres están realmente infectadas por el virus", aunque está claro que "ha surgido la alarma social que afecta a la población en edad fértil o a embarazadas".
Recomendaciones
Ambos doctores recomiendan a las mujeres embarazadas que eviten viajar a los países donde se ha detectado el brote. La doctora Díaz indica que para las mujeres que no estén embarazadas no hay problema ninguno "aunque padezcan la enfermedad". Y recomienda a las embarazadas que no puedan evitar viajar a las zonas con infección que tomen "medidas estrictas para evitar la picadura del mosquito, lo que reduciría mucho el riesgo de la enfermedad".
Posible vacuna
El doctor de Górgolas observa que "una infección en las primeras semanas del embarazo puede provocar un impacto mayor en el sistema nervioso del feto". Y, aunque "desgraciadamente ningún fármaco es eficaz para tratar esta enfermedad a corto plazo", sí es "más factible a corto o medio plazo el desarrollo de una vacuna".