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Los médicos inician los trámites para pedir que se reconozca la relación médico-paciente como Patrimonio de la Humanidad

El Foro de la Profesión Médica (FPME) ha iniciado el procedimiento formal de solicitud para que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO) reconozca la relación médico-paciente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Así lo han anunciado este miércoles el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC) y del FPME, Serafín Romero; el presidente de honor de la Confederación Estatal Sindicato Médicos (CESM) y coordinador de la iniciativa, Patricio Martínez; y el secretario de Estudios Profesionales de CESM, Miguel Ángel García.
"Hemos dado el pistoletazo de salida para que se reconozca la importancia de la relación médico-paciente. Es un documento lleno de ilusiones, con consistencia argumental y en el que nos hemos puesto de acuerdo todos para que esta relación sea considerada como Patrimonio de la Humanidad", ha comentado Romero.
Ahora bien, antes de realizar formalmente esta petición a la UNESCO, es necesario alcanzar un consenso a nivel nacional. Por ello, los médicos han elaborado un documento en el que recopilan datos de la relación entre médicos y pacientes a lo largo de toda la historia de la humanidad y en el que destacan la necesidad de mantener esta relación como núcleo fundamental de la asistencia sanitaria centrada en la persona y universal y eficiente.
"La relación médico-paciente es una larga y muy valiosa tradición que es necesario preservarla", ha asegurado García, quien ha recordado que la Medicina ha pasado del lema 'todo para el paciente pero sin el paciente', de la época de Hipócrates, a la actual basada en la participación del enfermo en la toma de decisiones y en la personalización de los tratamientos.
AMENAZAS A LA RELACIÓN MÉDICO-PACIENTE
No obstante, y pese a estos logros, el doctor Martínez ha avisado de las amenazas que actualmente rodean a esta relación, basadas especialmente en la intersección de "numerosas influencias" de carácter político, social, económico, industrial e, incluso, de la propia profesión médica.
"Se está intentando mercantilizar esta relación y hay que evitarlo. Los médicos debemos revelarnos contra esta situación y especialmente en los casos en los que se intenta gestionar la relación por parte de los políticos en beneficio de otros intereses que van más allá de la mera salud del paciente", ha recalcado.
Asimismo, ha aludido también a la tecnificación como otro de los problemas que rodean a la relación entre médico y paciente. Y es que, a juicio de los médicos, los nuevos sistemas tecnológicos ('big data', inteligencia artificial, clonación o genética de las personas), no deben ser asumidos desde una posición "irreflexiva", sino ser valorados conforme a los criterios que rigen la sociedad y los principios que sustentan las relaciones entre profesionales y enfermos.
Por todo ello, y con el fin de proteger esta situación, FPME ha elaborado el documento que, según ha adelantado el presidente de la OMC, ya cuenta con el respaldo de la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor. Precisamente, el doctor Martínez ha informado de que este martes se ha presentado una moción en la Cámara Baja para solicitar al Gobierno que tome en consideración esta petición de considerar la relación médico-paciente como Patrimonio de la Humanidad.
Y es que, esta distinción tiene como objetivo salvaguardar aquellas prácticas vivas en las comunidades humanas que, con un "fuerte peso" de la tradición, merecen ser destacadas por su capacidad de identificación y cohesión social dentro de las comunidades que las practican o del conjunto de la sociedad, y, por tanto, inscritas en las listas patrimoniales de la UNESCO. "Esperamos que el proceso, que primero debe conseguir un consenso en España para su aprobación, esté finalizado en torno a unos tres años", ha zanjado García.