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Los secuestradores del empresario gallego, dispuestos a asesinarlo

Sorpresa en Betanzos al ponerle cara a los secuestradores del empresario maderero de Cambre. El cabecilla era Jesús Mejuto Paredes,  con antecedentes por homicidio convenció a su hermano y a Isabel, con quien mantenía una relación sentimental. Isabel, a su vea, convenció a sus padres, emigrantes retornados de Francia, para mantener retenido a Abel. En Cambre, de donde era la víctima, no dan crédito. Abel estuvo cuatro días en un cobertizo de dos metros cuadrados, a seis grados y encapuchado. Si la operación se torcía, los secuestradores asesinarían al empresario.