Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La respuesta a las necesidades sociales debe estar integrada en la actividad de la empresa, según un estudio

Involucrar a la alta dirección y dialogar con grupos de interés, entre las líneas de actuación detectadas por Fundación Seres y Fundación PwC
La empresa es "un actor clave" para dar respuesta a los nuevos retos sociales por lo que, entre otras actuaciones, debe apostar por un modelo de negocio capaz de generar valor para todos los grupos de interés fortaleciendo el éxito empresarial a largo plazo y contribuyendo al mismo tiempo a la mejora de la sociedad, según se desprende de las conclusiones del estudio 'La empresa ante los nuevos retos sociales' presentado este miércoles, 14 de diciembre, por Fundación Seres y Fundación PwC en Madrid.
De este modo, el documento enumera, entre otras conclusiones, que hay que actuar desde la cadena de valor pues la respuesta a las necesidades sociales "debe estar integrada en la propia actividad de la empresa implicando a cada eslabón de la cadena de valor". Asimismo, "la complejidad del entorno" requiere que los principales actores --ya sean administraciones públicas, empresas u organizaciones del Tercer Sector-- aúnen fuerzas y generen sinergias, "asegurando una respuesta coordinada a los retos sociales".
El documento también aboga por apostar por un modelo de negocio capaz de generar valor para todos los grupos de interés por lo que es necesario un nuevo modelo de colaboración "basado en la aportación de valor y el intercambio de conocimiento, capacidades y recursos", acciones que deben reforzarse mediante un cambio de mentalidad impulsado desde la Alta Dirección, que pasa por la definición de una estrategia y planificación que establezca el objetivo empresarial y la hoja de ruta para alcanzarlo.
El informe apuesta además por implementar proyectos de valor social que contribuyan a la mejora de la vida diaria de las personas y la sociedad en las que opera y recomienda a las compañías revolucionar desde un enfoque global hacia un modelo de respuesta más individual, con una aproximación a las necesidades reales de cada persona.
En la presentación del documento, el presidente de la Fundación PWC, Jesús Díaz de la Hoz, ha reiterado la idea de que las empresas son "agentes de cambio" mientras que la directora general de Fundación Seres, Ana Sainz ha insistido en el nuevo rol de las compañías en un contexto social marcado por el desempleo, la pérdida de poder adquisitivo o el riesgo de pobreza. "Las empresas no pueden crecer ni ser competitivas en una sociedad que se empobrece", ha alertado.
A su juicio, las empresas "pueden hacer mucho, no sólo por legitimidad sino también por la ventaja competitiva que puede suponer". "Es una oportunidad de cara a la sociedad", ha reiterado, al tiempo que ha insistido en la importancia de involucrar a la alta dirección y dialogar con los grupos de interés "para saber dónde se genera el mayor impacto", además de poner a las personas en el eje de actuación empresarial.
Por su parte, la directora general de la Fundación PWC, Marta Colomina, ha desgranado algunos datos del estudio en el que se constata que el 77% de las empresas creen que pueden dar respuesta a las necesidades sociales implicando a cada eslabón de la cadena de valor.
Mientras, un 72% apuesta por introducir criterios sociales (ESG, por sus siglas en inglés) en la gestión de proveedores y clientes; y un 71% aboga por integrar criterios de inversión socialmente responsable entre otras medidas prioritarias.
RRHH, CLAVE PARA DEFINIR ACCIONES DE IMPACTO SOCIAL
Asimismo, para un 48% de los entrevistados el ámbito de actuación es el de los Recursos Humanos, con medidas que promocionen el desarrollo profesional de los trabajadores así como políticas retributivas, de conciliación y de inclusión de personas con discapacidad, principalmente.
En línea con lo anterior, el 33% de los encuestados se decantan por promover el voluntariado de los profesionales y un 50% por la colaboración con entidades del Tercer Sector. En este sentido, Colomina ha subrayado "el efecto multiplicador" que generan este tipo de actuaciones.
Los encuestados también coinciden en señalar que el desarrollo de nuevos productos, ideas o tecnologías con impacto social generan una oportunidad para la empresa, punto en el que Colomina ha puesto de ejemplo el Plan Adapta de Ford, que facilita el acceso a la conducción de personas con discapacidad mediante la tecnología.
Precisamente, el estudio incluye una serie de casos de éxito entre los que figuran el modelo #DiversidadSinEtiquetas de Fundación Adecco; el apoyo a la mujer caficultora que lleva a cabo Supracafé; 'Crear para aprender', de IBM; la plataforma online La Bolsa Social; el fondo Vivergi Social Impact Fund; la Vivienda Social de BBVA; o el voluntariado energético de Endesa.