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Un hombre de 95 años espera 13 días para ser operado de una fractura de fémur

Emilio García, un hombre de 95 años de edad, ha tenido que esperar desde el 20 de agosto para ser operado por una rotura de fémur. La familia ha denunciado que la intervención se había ido posponiendo mientras el estado de salud del paciente empeoraba. Finalmente  ha sido intervenido este lunes.

La familia, que espera que este caso "no se vuelva a repetir", por ahora el hombre se encuentra "bien".
La familia de Emilio García, de 95 años de edad, denuncia que el hombre había ingresado el 20 de agosto con una fractura y que la operación se fue posponiendo, llegando a empeorar su estado de salud, con problemas de funcionamiento del estómago e intestino.
El pasado viernes, cuando se cumplían 10 días de hospitalización, una de las hijas del nonagenario, María, recordaba que su padre "es un paciente de la Seguridad Social" y afirmaba que "el Sergas no puede mirar para otro lado, tiene que buscarle solución y, si es necesario, trasladarlo a otro centro público".
Por su parte, el centro hospitalario mantenía que el hombre no había podido ser operado aún porque presentaba complicaciones previas "achacables, en parte, a su avanzada edad" y aseguraba que la evolución de este paciente y el retraso en su operación "nada tienen que ver con la huelga" que mantuvieron los trabajadores desde el 19 de agosto y hasta las 22.00 horas de este domingo.
"No podemos llegar a estos extremos, mi padre, de 95 años, ha pasado 13 días en la cama de un hospital", lamenta María García en declaraciones a Europa Press, en las que recuerda que este lunes, cuando ha sido operado, ya no hay huelga.
Así, tras manifestar que se solidariza con los trabajadores, consideró que lo ocurrido con su padre es una "metedura de pata de Povisa y de la Xunta".
"Hoy fue mi padre, mañana puede ser otra persona", incidió, al tiempo que deseó que "esto no se vuelva a repetir". Por ello, explicó que la familia ha presentado una "queja" ante el Sergas este lunes y que también ha acudido a los servicios de atención al paciente de Povisa.
También asegura que, antes de la fractura, su padre "estaba bien". "Es un luchador", asegura María García, quien ha deseado poder celebrar el próximo cumpleaños de su padre, a mediados de mes, "con él en casa".