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La oxigenoterapia hiperbárica puede invertir el daño cerebral en niños que han padecido un ahogamiento

La oxigenoterapia hiperbárica puede invertir el daño cerebral en niños que han padecido un ahogamiento, según ha puesto de manifiesto un trabajo realizado por investigadores estadounidenses, publicado en 'Medical Gas Research'.
A esta conclusión han llegado tras probarla en una niña de dos años que sufrió un paro cardiaco después de un accidente de ahogamiento en una piscina. Y es que, tras ser reanimada en el Hospital Infantil de Arkansas, se observó una lesión profunda de la materia gris y atrofia cerebral, lo que hacía que la menor ni pudiera hablar, moverse o reaccionar ante una serie de estímulos.
En ese momento, y como la oxigenoterapia hiperbárica no estaba disponible en el centro, los médicos comenzaron un tratamiento para prevenir la degeneración permanente del tejido hasta que se pudo llevar al paciente a un centro de tratamiento hiperbárico. Cincuenta y cinco días después del ahogamiento, comenzó un tratamiento de corta duración con oxígeno normobaric cien por cien durante 45 minutos dos veces al día a través de una cánula nasal.
De esta forma, la niña comenzó a despertarse, a responder a los estímulos, reírse, moverse, agarrar, alimentarse de forma parcial, mover los ojos y a hablar como lo hacía antes de padecer el episodio en la piscina.
Asimismo, a los 78 días comenzó a tratarse en Nueva Orleans con oxigenoterapia hiperbárica durante 45 minutos al día, cinco días a la semana durante 40 sesiones. Al comienzo de cada sesión, el paciente mostró mejoría neurológica documentada y visualmente aparente y documentada y después de 10 sesiones, la madre del paciente informó que su hija estaba "casi normal" excepto la función motora, que la recuperó a través de la fisioterapia.
Después de 39 sesiones de HBOT, el paciente exhibió marcha asistida, nivel de habla mayor al preahogamiento, función motora casi normal, cognición normal, mejoría en casi todas las anomalías del examen neurológico, descontinuación de todos los medicamentos, así como déficit emocional, de marcha y temperamento.