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Los genes, responsables de que algunas personas engorden y otras no

“Me siento como un monstruo asqueroso”cuatro.com

La herencia genética determina la predisposición al sobrepeso y conocer los genes podría ayudar a evitar la obesidad, une enfermedad que afecta a la salud pública, que afecta a millones de personas y de la que no hay tratamiento a largo plazo.

Son muchas las razones por las que las personas ganan distintas cantidades de peso y por las cuales la grasa queda almacenada en diferentes partes del cuerpo.  En busca de esas razones, investigadores internacionales han analizado las razones genéticas, detectando vínculos genéticos con la obesidad como exponen en dos artículos complementarios que se han publicado en 'Nature'.
Mediante el análisis de muestras genéticas de más de 300.000 personas para estudiar la obesidad y la distribución de la grasa corporal, los expertos del consorcio de la Investigación Internacional Genética de Rasgos Antropométricos (GIANT, por sus siglas en inglés) completaron el estudio más grande de la variación genética hasta la fecha y detectaron más de 140 lugares en todo el genoma que juegan papeles en diversos en los rasgos de la obesidad.
Uno de los trabajos se centró en los lugares en los que la grasa se almacena en el cuerpo, uno de los determinantes de riesgo para la salud. Uno de los rasgos observables vinculados a los lugares genéticos era la relación de la circunferencia de la cintura a la de las caderas.
Las personas con la circunferencia de la cintura más grande que la de la cadera tienen más grasa abdominal que rodea los órganos abdominales. Esto las hace más propensas a tener trastornos metabólicos, como problemas cardiovasculares y diabetes tipo 2, que las personas en las que la grasa corporal se concentra más en el área de la cadera o está distribuida por igual en todo el cuerpo.
Localizaciones genéticas en las mujeres
Las localizaciones genéticas asociadas con depósitos de grasa se relacionan con genes previamente identificados como importantes para la creación de tejido adiposo. Los investigadores también determinaron que 19 de las localizaciones genéticas de distribución de la grasa tenían un efecto más fuerte en las mujeres y sólo una, un mayor efecto en los hombres.
"En la búsqueda de variantes genéticas que juegan un papel importante al influir en la distribución de la grasa corporal y la forma en la que la distribución de grasa difiere entre hombres y mujeres, esperamos hacer un zoom sobre los cruciales procesos biológicos subyacentes", afirma Cecilia Lindgren, autor principal e investigador en el Instituto Broad del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) y la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, y profesor de la Universidad de Oxford, Reino Unido.
En el artículo de 'Nature' que se centra en el índice de masa corporal (IMC), los investigadores identificaron 97 regiones de todo el genoma que influyen en la obesidad, un hallazgo que triplicó el número de regiones previamente conocidas. "Nuestro trabajo demuestra que la predisposición a la obesidad y el aumento del IMC no se debe claramente a un solo gen o cambio genético", señala la autora principal, Elizabeth Speliotes, profesora asistente de Medicina Interna y Medicina Computacional y Bioinformática en la Universidad de Michigan, Estados Unidos.
Los investigadores señalan que mientras que algunos genes implicados en la obesidad ya han sido implicados en otros aspectos de la salud humana, otros podrían ser parte de nuevas vías que todavía no se entienden. Consideran que comprender mejor sus funciones relacionadas con la grasa corporal y la obesidad podría proporcionar una mejor imagen de las funciones de estos genes en una variedad de enfermedades.