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La introducción pautada de leche desde la infancia protege contra la alergia a lácteos

La reacción alérgica ante la proteína de la leche de vaca suele ser la primera en aparecer en la vida FOTO: GTREScuatro.com

En 9 de 10 niñois alérgicos la tolerancia se incrementó al ingerirla progresivamente

La introducción pautada de leche de vaca a edades tempranas permite desensibilizar a los pacientes es decir, evitar la reacción alérgica, según un estudio realizado por un grupo de alergólogos pediátricos, pertenecientes a la Sociedad Española de Inmunología Clínica y Alergia Pediátrica (SEICAP), publicado en  revista 'Journal of Clinical and Experimental Allergy'.
La principal novedad de esta investigación, según sus autores, es no sólo la alta eficacia de esta terapia de inducción específica sino que, cuanto antes se realice, más eficaz resulta. "Se ha comprobado que el éxito de esta pauta es mayor si se administra antes de los tres años de vida. En estudios con niños más mayores el porcentaje de éxito es menor", ha apuntado el doctor Antonio Martorell, del Hospital General de Valencia, principal autor del estudio.
El estudio, que fue realizado en los servicios y unidades de Alergología de once hospitales españoles con niños y niñas alérgicos de entre 24 y 36 meses de edad, revela que en nueve de cada diez niños su tolerancia a la leche de vaca se incrementó después de que la ingirieran de manera progresiva. La evitación del alimento, la terapia habitual, sólo obtuvo resultados en 1 de cada 10 niños.
La reacción alérgica ante la proteína de la leche de vaca suele ser la primera en aparecer en la vida. Ante los síntomas de alergia alimentaria se suele recomendar la evitación de los alimentos, con el objetivo de que al cabo de los años el paciente acabe tolerándolo. Sin embargo, los especialistas han comprobado que la constante evitación de los alimentos que producen la alergia no produce, muchas veces, la desaparición de la patología.
"La reactividad puede persistir y existe el riesgo de reacción grave anafiláctica por pequeñas dosis inadvertidas en los alimentos", apunta la coordinadora del grupo de trabajo de alergia a alimentos de la SEICAP, Ana María Plaza.
Desde hace unos años, los alergólogos pediátricos han empezado a tratar con terapias poco utilizadas en la práctica clínica habitual, como el tratamiento de inducción de tolerancia específica. Este método "trata de aumentar el umbral de tolerancia y hace necesario el mantenimiento de la ingesta de leche para evitar posibles recaídas", añade la doctora Plaza. Sin embargo, hasta ahora no se había demostrado su eficacia en edades tempranas.
Se estima que el 3,5 por ciento de los niños españoles son alérgicos a alimentos como la leche y el huevo, cifra que puede llegar al seis por ciento en los menores de tres años.
La posibilidad de probar esta terapia en niños aún menores, de apenas un año, está siendo investigada en el servicio de Alergología Infantil del Hospital Miguel Servet, de Zaragoza, mientras que otro grupo de alergólogos infantiles, liderados por la doctora Flora Martín Muñoz, del servicio de Alergología del Hospital Infantil La Paz, en Madrid, está liderando un estudio nacional sobre las posibilidades de la inducción pautada en alergia al huevo.