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La mujer sudanesa condenada a muerte tuvo que dar a luz encadenada

La mujer condenada a muerte da a luz encadenadacuatro.com

El marido de Meriam Yehya Ibrahim, la mujer sudanesa condenada a muerte, está indignado. Su mujer lleva cuatro meses encadenada al suelo de una prisión y así se vio obligada a dar a luz a su hija Maya. La mujer recibirá ahora cien latigazos antes de su ejecución por los delitos de apostasía y adulterio según el tribunal que la culpó de abandonar el Islam y contraer matrimonio con un cristiano. Su hijo de 20 meses permanece con ella en la prisión porque las autoridades consideran que no puede estar en manos de su padre ya que no es musulmán.

El caso de Meriam Yehya Ibrahim ya es mundialmente conocido. Ahora esta mujer sudanesa, condenada a muerte por los delitos de apostasía y adulterio, según el tribunal que la ha culpado de abandonar el Islam y contraer matrimonio con un cristiano, ha dado a luz a su hija encadenada en la enfermería de una cárcel sudanesa al norte de Jartum.
Su marido, Daniel Wani, ciudadano estadounidense, no da crédito a las condiciones en las que su esposa ha tenido que alumbrar a su pequeña. Contento por tener en sus brazos a la niña, Daniel, según recoge 'The Telegrah' muestra su enfado porque Meriam tuvo que dar a luz con las piernas encadenadas.
No obstante, aunque Wani no pudo acudir durante las primeras horas al centro penitenciario porque le negaron el permiso para ver a su esposa, finalmente, las autoridades cedieron y dejaron que él y su abogado entraran en la cárcel. Dani se llevó una grata sorpresa al ver a Meriam sin las cadenas y a su pequeña junto a ella.
Pero la alegría duró poco tiempo, la pareja no puede olvidar que la sentencia de muerte sigue adelante y que antes de ser ejecutada, Meriam recibirá un castigo cien latigazos.  Además, las autoridades sudanesas se niegan también a liberar a su primer hijo, Daniel, de veinte meses porque es musulmán y no le van a dejar en manos de un cristiano aunque sea su padre.
Una situación que Meriam asume porque no está dispuesta a abandonar su fe por sobrevivir ya que el tribunal sudanés inquirió a Meriam para que se retractase de su fe cristiana y su respuesta fue clara: “Yo soy cristiana, y voy a seguir siendo cristiana”.
La maquinaria legal para salvar a Meriam ya está en marcha. Sus abogados han presentado un recurso ante el Tribunal de Apelación de Bahri y Sharq Al Nil, según ha confirmado la ONG Amnistía Internacional. Además, los defensores ya han avanzado que si no prospera, recurrirán ante el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional de Sudán.