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El conductor del accidente de Ávila reconoce que se durmió al volante

El conductor del autobús, identificado como R.G.F., que este jueves se accidentaba en la localidad abulense de Tornadizos y en el que han fallecido nueve personas y 22 han resultado heridas al salirse el vehículo de la vía ha reconocido que se durmió al volante. R.G.F., ha sido trasladado a dependencias de la Guardia Civil en Ávila y testificado ante la titular del Juzgado de Instrucción número dos de Ávila quien ha acordado su puesta en libertad provisional, comunicada y sin fianza. Todo apunta a una posible distracción del conductor por cansancio. Según ha informado Luis Aguilera, subsecretario de Estado de Interior, el conductor no iba bebido y el tacógrafo está en regla.

La juez ha acordado como medida cautelar la prohibición de conducir vehículos a motor mientras dure la tramitación de la causa y ha establecido la obligación de comparecencias quincenales los días 1 y 15 de cada mes.
En los próximos días, la juez continuará con la investigación de los hechos llamando a declarar a otros testigos y examinando diferentes pruebas, según informa el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
Asimismo, una vez realizado por los forenses la identificación de las nueve personas fallecidas en el accidente, el juzgado está autorizando la recepción de los cadáveres a las familias.
El conductor del autobús, identificado como R.G.F., ha prestado declaración en dependencias de la Guardia Civil de Ávila en el marco de las investigaciones abiertas por nueve posibles delitos de homicidio imprudente.
Traslado de las víctimas
Las familias de las nueve víctimas han sido trasladadas hasta el polideportivo Carlos Sastre de Ávila donde reciben apoyo y atención psicológica. Una menor ha sido evacuada en helicóptero al Complejo Asistencial de Salamanca donde se encuentra en estado "grave" en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
El siniestro se produjo sobre las 8.40 horas de este lunes cuando el autobús, con 16 años de antigüedad y con todos los permisos en regla, se salió de la vía en el kilómetro 123 de la N-403, a la altura de la citada localidad abulense por causas que están siendo investigadas.
El autobús, que cubría la  línea Serranillos-Ávila, se ha salido de la vía en la bajada del puerto de La Paramera y a consecuencia del impacto han perdido la vida nueve personas.
A consecuencia del impacto perdieron la vida nueve de los viajeros mientras que otros 22 han resultado heridos, por lo que fueron llevados hasta el hospital de Ávila y hasta diferentes centros de salud, mientras que una niña, de 4 años, fue evacuada en helicóptero hasta el Clínico de Salamanca, donde permanece ingresada en la UCI en estado grave.
Dos de los heridos permanecen ingresados en la UCI del Hospital de Ávila, según el último parte médico facilitado por la Junta de Castilla y León.
Una de estas personas "podría estar en planta, pero presenta un neumotórax y parece aconsejable su permanencia", y la otra es la madre de la niña ingresada en Salamanca, que se encuentra grave y sedada.
Mientras que cuatro heridos han sido dados de alta, cinco permanecen ingresadas en planta de Traumatología, con buena evolución.
En el Hospital de Salamanca la niña de 4 años evoluciona favorablemente tras ser intervenida de fractura de cadera y múltiples heridas faciales, y según el TAC está mejorando.
Una mujer de 76 años evoluciona favorablemente mientras que una joven de 17 sigue siendo estudiada en Urgencias a la espera de un diagnóstico definitivo.
"Jornada dramática"
Nada más conocerse el accidente, el delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, ha cancelado su agenda para trasladarse hasta el lugar del siniestro, donde ha querido conocer en persona la situación de los heridos y las causas del siniestro del autobús, perteneciente a la empresa Cevesa y cuyo conductor resultó ileso.
Ruiz Medrano, que ha tachado la jornada de "dramática para Ávila y para Castilla y León", ha confirmado que la mayoría de los fallecidos  viajaban en la parte derecha del autobús, al tiempo que ha explicado que se  ha habilitado el polideportivo 'Carlos Sastre' para prestar apoyo psicológico a los familiares de las víctimas además de que se ha activado el teléfono 800 200 122 para atender e informar a las familias.
Además, hasta el lugar del siniestro también se trasladó el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Antonio Silván, quien también ha querido visitar a los heridos.
Asimismo, el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha aprobado un acuerdo por el que se decreta luto oficial en la Comunidad de Castilla y León los días 8, 9 y 10 de julio ante el accidente de autobús registrado en Tornadizos (Ávila) en el que han muerto nueve personas.
Esta decisión se adopta como testimonio "del dolor" de la Comunidad ante la pérdida de vidas humanas en el "grave" accidente, además se traslada desde la Junta su "solidaridad" con los familiares de las víctimas y su "condolencia y respeto".
Las muestras de condolencia se han extendido por toda la Comunidad, desde los diferentes partidos políticos hasta las instituciones que han expresado su pésame y dolor por "un lunes negro" en la carretera.
El peor accidente desde 2008
El accidente ocurrido en Tornadizos (Ávila) es hasta el momento el peor en cuanto a víctimas mortales desde 2008 y uno de los más graves en la última década.
Para encontrar un siniestro similar hay que remontarse al 19 de abril de 2008, cuando un autobús que llevaba a 44 turistas extranjeros volcó cerca de Benalmádena (Málaga) causando la muerte de nueve de ellos y dejando heridos a 38 personas, según han señalado fuentes de la Dirección General de Tráfico (DGT).
Desde 2005 ningún otro accidente de autobús ha superado la cifra de nueve personas fallecidas, aunque ha habido siniestros muy graves como el ocurrido en agosto de 2008 en la AP-7, cerca de Oropesa del Mar (Castellón), en el que perdieron la vida ocho personas y 45 resultaron heridas o el ocurrido en abril de 2006 en la A-1, a la altura de Pedrezuela (Madrid), con siete fallecidos, entre ellos un bebé de 18 meses.
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