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Unos 40.000 melillenses de confesión musulmana comienzan el mes de ayuno del Ramadán

Unos 40.000 melillenses de confesión musulmana han comenzado este sábado el mes sagrado de Ramadán. El rezo de la mañana ha servido para hacer llegar a los musulmanes de Melilla el mensaje del sacrificio para la propia purificación y la solidaridad hacia los más necesitados.
Según han explicado a Europa Press desde las asociaciones islámicas de Melilla, de sol a sol --este sábado desde las 5,00 horas hasta las 21,22 horas-- no se podrá comer, beber, fumar, ni practicar relaciones sexuales.
Melilla, ciudad multicultural y con un número importante de habitantes de confesión musulmana, vive intensamente las jornadas de Ramadán, que afecta de lleno, en mayor o en menor medida, a toda la población.
Se trata, han explicado, de uno de los cinco pilares del Islam. El Corán exige a los fieles un período de sacrificio para la propia purificación personal, sin olvidar los deberes solidarios hacia quienes pasan necesidades.
LA CIUDAD CAMBIA
En Melilla, el Ramadán se vive en mayúsculas. No en vano, más del 40 por ciento del censo oficial es de origen musulmán y la sociedad melillense es partícipe del mes de oración. Todos los partidos políticos y diferentes instituciones sociales hacen llegar a los musulmanes melillenses sus mejores deseos para este especial tramo espiritual.
La Ciudad cambia durante el mes de ayuno. Distintas zonas de Melilla han sido especialmente iluminadas para este período. El Rastro acogerá durante estos 30 días un pequeño mercado en el que se venden los productos que suelen consumir durante el Ramadán: los dulces denominados "chubarquía", dátiles y pan artesanal.
También la fruta es otro de los artículos más demandados durante este período. Pero si hay un plato especial durante el Ramadán, ese es la harera. Se trata de una especie de sopa especialmente elaborada que es consumida a diario por los musulmanes como primer plato para la ruptura del ayuno.
Las cafeterías y teterías también toman un protagonismo especial. Durante todas las noches éstas suelen llenarse, principalmente de varones, para pasar el tiempo practicando diversos juegos de mesa.