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La mayoría de personas con demencia de todo el mundo siguen sin estar diagnosticadas

Un nuevo informe de la Alzheimer's Disease International (ADI) y el King College de Londres (Reino Unido) denuncia que la mayoría de los 47 millones de personas con demencia que hay en el mundo aún no han recibido un diagnóstico de su enfermedad y, mucho menos, un tratamiento integral y continuado.
Con motivo del Día Mundial del Alzheimer que se celebra este miércoles, 21 de septiembre, esta entidad internacional ha publicado su último informe anual de la enfermedad en el que reclama un "cambio radical" del modelo asistencial para adaptarse a la "crisis global" que puede provocar la demencia, cuyo número de afectados supera ya a la población de España, según reconocen los propios autores.
Además, las previsiones no son muy esperanzadoras ya que, como consecuencia del progresivo envejecimiento de la población, está previsto que el número de afectados se triplique en los próximos 35 años hasta alcanzar los 131 millones de pacientes en 2050.
Su abordaje representa actualmente un coste global de 818.000 millones de dólares, unos 731.000 millones de euros, que también irá creciendo hasta alcanzar el billón de dólares en 2018.
Pese a esta inversión, el informe muestra como sólo la mitad de los afectados en países desarrollados y apenas uno de cada diez de países con menos ingresos están correctamente diagnosticados, por lo que es necesario ampliar la cobertura asistencial para ofrecer a más pacientes los cuidados que necesitan.
Una de las barreras actuales del abordaje del Alzheimer, según muestra el informe, es el número limitado de médicos especialistas, para lo que proponen un cambio en el modelo asistencial que otorgue una mayor participación de los médicos de Atención Primaria, siempre que estén debidamente formados. Esto permitiría liberar recursos asistenciales y podría reducir hasta un 40 por ciento el coste de dicha atención.
Asimismo, defienden que la accesibilidad a los nuevos tratamientos es fundamental para garantizar la equidad para los dos tercios de las personas con demencia que viven en países con pocos recursos. Pero para todo ello, reconoce la ADI, es necesario contar con "voluntad política para poner en marcha los cambios necesarios".
En el informe también abogan por estudiar mejor la relación coste-efectividad de la gestión de casos y cómo reducir o evitar los ingresos hospitalarios innecesarios, gracias a una planificación anticipada, y un mejor enfoque de los cuidados paliativos.
"Es necesario mejorar los índices de diagnóstico y conseguir que los sistemas sanitarios sean más eficientes", ha defendido Glenn Rees, presidente de ADI, para lo que es necesario "rediseñar la atención sanitaria de la demencia y adaptarla a los desafíos del siglo XXI", ha añadido Martin Prince, profesor del Kings College y uno de los autores del informe.