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Triana sobre su madre: "Me dijo la estoy viendo y voy a terminar con todo esto"

Triana Martínez, acusada del asesinato a tiros de Isabel Carrasco, ha declarado a preguntas del Fiscal, Emilio Fernández, que segundos antes de cometer el crimen, el 12 de mayo de 2014, recibió una llamada de su madre, Montserrat González, en la que le confesó sus intenciones de matar a la política leonesa. "Me dijo la estoy viendo, estoy viendo a la Carrasco y voy a terminar con todo esto", ha dicho. La acusada ha explicado también que su relación con la víctima fue buena hasta que la presidenta de la Diputación de León le propuso una relación. "Me besó y me sentí fatal", ha dicho antes de asegurar que nadie más que su madre conocía este episodio.

Triana, en la segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincia de León, ha explicado que ella y su madre se habían separado minutos antes del asesinato y que ella tenía pensado ir a mirar tiendas para un regalo de cumpleaños, mientras que su madre iba a "andar" como "hacía muchos días" para después ir juntas a Carrizo de la Ribera, donde vivían su padre y su abuela.
No obstante, estos planes cambiaron cuando Triana recibió una llamada de su madre en la que le notó "muy nerviosa". "Me dijo que me fuera para el coche y yo le dije que estaba en la avenida Roma, le pregunté qué pasaba, que era muy raro y me dijo la estoy viendo, estoy viendo a la Carrasco y voy a terminar con todo esto".
Triana, muy seria y vestida de negro, al igual que su madre, se ha negado a responder a las preguntas de las acusaciones, particular y popular, pero ha accedido a contestar, además de a su propio letrado, José Ramón García García, al fiscal y al letrado de la defensa de Raquel Gago, Fermín Guerrero.
Ante esta situación, Triana Martínez se dirigió hacia donde estaba su madre y vio cómo arrojaba un bolso en un garaje. "Cuando crucé la vi, vi que tiraba el bolso, me crucé pero no pude hablar con ella. Pensé que había cogido la pistola de mi padre", ha aseverado. Triana ha agregado que vio que Montserrat se encontraba "pálida, rota y mal".
"Me puse súper nerviosa", ha aseverado Triana Martínez, que ha añadido que, además, pensó que "había pasado algo malo". "Puede que pensara que la había matado", ha reconocido, aunque ha insistido en que su madre no le dio el bolso, aunque lo reconociera en una primera declaración tras ser detenida después del crimen. "Dije lo que me dijeron los policías que decían que eran amigos de mi padre y del comisario de Valladolid", ha añadido.
"Cogí el bolso, pero no miré qué había dentro, quería ver qué pasaba con mi madre. Pensé ¿cómo tira el bolso? Si ha tenido que coger una de las pistolas de mi padre. Fui corriendo a cogerlo, no le pregunté a ella, ni miré dentro", ha contestado Triana.
La hija de Montserrat González ha explicado, a preguntas del fiscal, que su madre le había confesado "en una ocasión" que "quería matar a Isabel Carrasco".
"Me mandó que buscara unas cosas, que no podía aguantar más. Me dijo que le buscara armas para matarla. Yo no esperaba eso, pero lo apunté, apunté modelos y vendedores. Me dijo que hiciera eso y lo hice", ha explicado.
No obstante, Triana ha manifestado que días después, en octubre o noviembre de 2012, le dijo a su madre que desistiera de sus planes de matar a Isabel Carrasco. "Le dije que no podía hacer eso, que sabía que lo hacía por mí, pero que no buscara ese problema. Yo no quería matar a Isabel Carrasco", ha asegurado.
"Me besó y me sentí fatal"
Triana Martínez ha relatado en el juicio el momento en el que se estropeó su relación con Isabel Carrasco. La acusada ha explicado que la víctima la llamó a su despacho cuando ella iba a presentarse a unas oposiciones en la Diputación. "Me besó y me sentí mal. Me quiso tocar y me agarró porque me iba para atrás", ha afirmado.
"Me levanté y le dije que me quería ir. me dijo que me quedara y estuviera tranquila. Cuando cogí el bolso me dijo piénsatelo ien que han salido las bases de tu plaza. Tienes mucho que ganar y poco que perder si te quedas", ha asegurado Martínez en su relato.
La acusada ha explicado que nadie salvo su madre supo nunca de este episodio. Ni siquiera su abogado, a quien tardó en contárselo varios meses tras pasar un examen forense, por "vergüenza".
Exculpa a su amiga, la policía Gago
Martínez ha exculpado a su amiga Raquel Gago. Ha explicado que fue ella la que puso el arma del crimen en el coche de su amiga Raquel Gago sin que esta lo supiera. Ha explicado que pensaba volver a por la pistola y que no pudo. "Ya siento haberla puesto ahí", ha sentenciado.
También ha comentado que no sabía que su madre tenía armas en casa. "Le dije que desistiera de esa idea y me quedé tranquila", ha contestado durante su declaración en el juicio. Martínez ha negado que ella o ella y su madre se pusieran de acuerdo con Gago para matar a Isabel Gago. 
Monserrat, la asesina confesa, dijo en la primera jornada del juicio, que no se arrepentía de haber matado a Carrasco porque "¡era ella o mi hija. Si no lo hacía era mi hija, preferí ella a mi hija. Ella iba a seguir haciéndole la vida imposible, por eso decidí matarla". La asesina confesa admite que supo que debía matar a la presidenta de la Diputación el día en el que la ratificaron en su cargo.