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Una joven se suicida por miedo a verse en el juzgado con el hombre que la violó

Una joven se suicida por miedo a verse en el juzgado con el hombre que la violócuatro.com

Ceri Linden, una joven británica de 20 años, se ha suicidado a causa del miedo que le provocaba reencontrarse con el hombre que la había raptado y violado hacía tan sólo cinco días. Ceri decidió ingerir unas pastillas para la presión sanguínea que se le habían recetado a su madre, sufriendo una sobredosis que le provocó un ataque al corazón. La joven había salido de fiesta con unos amigos cuando se montó en un coche creyendo que era un taxi. Su captor, la llevó hasta su casa y la violó, y está consiguió escapar de él en un despiste.

"No podía soportar lo que le había pasado y la idea de encontrarse con él en el juzgado solo hacía que todo fuera peor. No hay duda de por qué las sentencias por violación son tan bajas, las víctimas no quieren revivirlo en un juzgado y ser acusadas por los abogados defensores", asegura la madre de la joven, Eleri Linden, recoge el tabloide británico Mirror.
Ceri, madre de un niño de tan sólo dos años, había salido de fiesta con unos amigos, cuando a la salida de la discoteca se montó en un vehículo, creyendo que este era un taxi. Sin embargo su dueño era Mansood Mansouri, un iraní de 33 años afincado en el país británico que dicidió llevarse a la joven a su casa. Ceri escribrió mensajes de texto a sus amigos diciéndole que estaba siendo raptada y que estaba aterrorizada, aunque estos no consiguieron encontrarla.
Mansouri la llevóa  la parte de atrás de su casa en la localidad de Chester, hasta que Ceri consiguió escapar en un momento de despiste de su captor. "Sus amigos intentaron llegar hasta ella pero estaba tan angustiada que no respondía ni al teléfono. Alguien llamó a la Policía pero nadie sabía donde podían encontrarla", asegura la madre.
Al principio la joven no quería denunciar los hechos, a pesar de lo que la Policía y su madre le pedíanq ue denunciara los hechos, algo que acabó haciendo con una declaración jurada y grabada en vídeo que permitió que el iraní fuera arrestado y condenado a 13 años de prisión, a pesar de que él aseguraba que la chica consintió la relación, y que cuando paraban en los semáforos, esta le daba incluso besos."Necesitamos dar coraja a las víctimas de violaciones para que den un paso adelante, ya han sufrido demasiado", dice Eleri Linden.