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Planta seis kilómetros y medio de girasoles en homenaje a su mujer fallecida de cáncer

Planta seis kilómetros y medio de girasoles en homenaje a su mujer fallecida de cáncerCortesía de la familia Jaquish

Don Jaquish, un hombre de 65 años residente en Wisconsin, Estados Unidos, ha conseguido cumplir el sueño de su mujer, fallecida por culpa de un cáncer a los 66 años, después de homenajearla al plantar casi seis kilómetros y medio de tierra con girasoles. Parte de los beneficios obtenidos de vender sus semillas servirán para donarlos a hospitales y ayudar en la investigación y lucha contra el cáncer.

En una demostración de amor y homenaje póstumo a su esposa, fallecida a los 66 años por culpa de un cáncer, Don Jaquish, de 65 y residente en Wisconsin, EEEU, decidió plantar casi seis kilómetros y medio de tierra con girasoles, la planta favorita de su mujer entre todas las que le gustaban.
De carácter alegre, optimista, muy activa y con una fuerza especial para hacer frente a los obstáculos que se presentaban en su vida, Babette era un pilar fundamental para Jaquish y su familia.
En el año 2006, la peor de las noticias que podían recibir se confirmaba cuando fue diagnosticada de mieloma múltiple, un tipo de cáncer de la médula ósea que la llevarían a afrontar un largo periodo sometida a un total de hasta 22 tratamientos diferentes entre los cuales se encontraban algunos de carácter experimental y de ensayos clínicos.
Fue en ese momento cuando se dio cuenta de la importancia de la investigación en este último campo y de la necesidad de profundizar en estos tratamientos. Por eso, concienciada de ello, había tenido la idea de desarrollar un negocio que tuviera su base en la venta de semillas de girasoles, donde parte de los beneficios obtenidos serían para la investigación del cáncer.
"Su actitud era pensar que cada día que pudiese estar viva estaba más cerca de conseguir una cura", recordaba su marido.
Desafortunadamente, en noviembre del pasado año, su enfermedad le robó la posibilidad de ver en vida cumplido su deseo, pero no acabó con su sueño, que fue heredado por su marido y hecho realidad después de que floreciesen este mes, tras 75 días, los girasoles que comenzó a plantar el pasado mes de junio.
"Tenían que conocerla como a la mujer de los girasoles en la comunidad. Creo que ahora ella estaría sonriendo", explicaba Jaquish en declaraciones recogidas por AbcNews.
Ahora, en efecto, bajo el nombre Babette's Seed of Hope (Las Semillas de Esperanza de Babette), todo el mundo en la localidad conoce el lugar y su historia, y son ya muchos los visitantes que se acercan a contemplar este bonito homenaje que esconde una historia llena de nostalgia y amor por partes iguales.