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El ejercicio que hace sudar, clave para evitar la muerte temprana

Correr en exceso puede ser peligrosoGtres

La actividad física que hace que las personas resoplen y suden es clave para evitar una muerte temprana, según concluye un estudio australiano. Los autores vieron que el riesgo de mortalidad para quienes realizaron alguna actividad vigorosa fue entre un 9 y un 13 por ciento más bajo en comparación con quienes se ejercitan moderadamente.

Los investigadores siguieron a 204.542 personas durante más de seis años y los compararon con aquellos que se centran sólo en hacer una actividad moderada (como natación suave, tenis social o tareas del hogar) con los que realizan al menos alguna actividad vigorosa (como correr, ejercicios aeróbicos o tenis de competición).

"Los resultados indican que si una persona es obeso y tiene enfermedad del corazón o diabetes, realizar alguna actividad vigorosa podría ofrecer beneficios significativos para la longevidad", afirma el autor principal, Klaus Gebel, del Centro de Prevención de Enfermedades Crónicas de la Universidad James Cook, en Australia. A ello, la coautora Melody Ding, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Sydney, añade que los resultados indican que las actividades vigorosas deberían fomentarse más en las guías clínicas y de salud pública.

El consejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que los adultos practiquen al menos 150 minutos de actividad moderada o 75 minutos de actividad vigorosa por semana.

"Nuestra investigación indica que el fomento de actividades vigorosas puede ayudar a evitar muertes a una edad más temprana", afirma Ding.

El estudio clasificó a los participantes entre quienes no hacían ninguna actividad vigorosa y quienes dijeron que al menos el 30% de la actividad que hacían era vigorosa.

La tasa de mortalidad de los que declararon realizar hasta un 30 por ciento de actividad vigorosa fue un 9 por ciento más baja que entre quienes no practicaban actividad vigorosa. Para aquellos cuya rutina de ejercicios fue vigorosa durante más del 30 por ciento del tiempo, la tasa de mortalidad se redujo en un 13 por ciento.

"Nuestra investigación indica que incluso pequeñas cantidades de actividad vigorosa podrían ayudar a reducir su riesgo de muerte prematura --señala Gebel--. Para aquellos con trastornos médicos, para las personas mayores en general y para aquellos que nunca han hecho cualquier actividad vigorosa o ejercicio antes, siempre es importante consultar a un médico primero".

"Estudios previos indican que el entrenamiento con intervalos, con ráfagas cortas de esfuerzo vigoroso, a menudo es manejable para las personas mayores, incluidos los que tienen sobrepeso o son obesos", propone el autor del trabajo, cuyas conclusiones se publican en la edición digital de 'Archives of Internal Medicine'.