Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

¿Qué es la difteria y cómo se contagia?

Este fin de semana un niño de seis años ha sido hospitalizado en Girona con diagnóstico de difteria, una enfermedad erradicada en España hace 30 años, y que el pequeño pudo contraer porque sus padres decidieron no vacunarle. La difteria es una bacteria que se transmite con la tos o los estornudos y cuyos primeros síntomas son dolor de garganta, tos y problemas respiratorios. Los pediatras advierten de que es una "barbaridad" e "irresponsabilidad" no vacunar a los niños.

Quienes deciden no vacunar a sus hijos “piensan más en el posible efecto secundario de la vacuna, que es mínimo”, señala Magda Campins, epidemióloga del Hospital del Vall d’Hebron, centro en el que está ingresado el menor contagiado.
En España esta enfermedad lleva 30 años erradicada. Para los médicos del Vall d`Hebron ha sido complicado encontrar el tratamiento que, al final ha llegado desde Francia después de un fin de semana entero buscándolo por todo el mundo, ha explicado el director de Salud Pública de Cataluña, Antoni Mateu.
El responsable de vacunas de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), Fernando García-Sala, ha asegurado que es una "barbaridad" que haya personas que no quieran vacunar a los niños y señala que la vacunación es un “derecho” de los niños.
García Sala habla de “falta de información” de quienes optan por no vacunar a sus hijos y señala que “nunca es tarde para vacunar”.
La difteria se contagia por vía respiratoria, al toser o estornudar, explica la doctora Campins. Y puede trasmitirlo una persona una persona infectada o alguien que porte la bacteria pero que aún no tenga ningún síntoma. 
Los síntomas de la enfermedad se presentan de 1 a 7 días después del contagio y son: problemas respiratorios, coloración azulada de la piel y úlceras, escalofríos, fiebre, tos, roquera, dificultades al tragar y dolor de cabeza.
La bacteria de la difteria puede afectar a órganos vitales como los riñones, el cerebro y el corazón porque produce una toxina que se extiende por la sangre. La enfermedad es mortal entre el 10 y el 15% de los casos.