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Esta mujer demuestra que no hacen falta estrictas dietas y básculas para estar delgada

Esta mujer demuestra que no hacen falta estrictas dietas y básculas para estar delgadaInstagram

Nikki tenía muchos complejos con su cuerpo. Cuando se propuso comer más saludable y hacer algo de ejercicio, se demostró a sí misma que se podía estar delgada sin necesidad de someterse a estrictas dietas. Asegura que ella nunca cuenta las calorías y alguna que otra vez sigue comiendo comida basura o para llevar.

La perspectiva de deshacerse del exceso de grasa y someterse a los intensos ejercicios de tonificación puede ser desalentadora. Y es que la dieta te deja constantemente hambriento. Pero Nikki Rees es la prueba de que tomar un enfoque mucho más relajado con una alimentación saludable y ejercicio es mucho más propicio para un cuerpo tonificado que una dieta estricta.
Cuando Nikki tuvo su segundo hijo, apenas podía reconocer su propio cuerpo. "El peso extra no se movía", le dice a Metro.co.uk.
"Cuatro meses después de que llegase el bebé, visité a mi hermana en Londres para su cumpleaños. Compré un vestido muy apretado, convenciéndome de que era exactamente lo que necesitaba, que si podía meterme en este vestido, me sentiría bien conmigo misma".
"Por desgracia, una noche que estaba destinada a ser tan glamorosa y tan divertida, terminó volviéndose incómoda. Mi pecho estaba a punto de explotar por la parte superior de mi vestido y mi barriga sobresalía por encima de mis medias". "Me sentí tan terrible sobre mi cuerpo en ese momento que me negué a quitarme el abrigo en la mesa y me senté durante toda la cena con mis brazos cruzados tapando mi estómago", aseguró.
"Volví a casa sintiéndome decepcionada y sin control de mi propio cuerpo. Decidí que no pasaría otro segundo sentimiento incómodo y miserable, que nunca volvería a usar un par de medias y que nunca confiaría en un vestido para hacerme sentir bien conmigo misma. Envié mi primera fotografía de "fitness" en al día siguiente y he estado publicando todos los días desde entonces".
De hechos, recientemente publicó un collage de #TransformationTuesday con dos fotos. En una salía a los 34 años y en otra a los 36 para mostrar lo lejos que ha llegado. Muchos de sus seguidores a menudo le preguntan acerca de su dieta y ella dice que rara vez contesta sobre eso porque "no hay nada que contar".
"No sigo un plan, no cuento nada (ni siquiera calorías). No trato de quitarme alimentos o dejar de comer carbohidratos después de las cinco de la tarde. No hago ningún ayuno intermitente o dieta flexible", escribe.
Ella continúa diciendo que todavía roba bocadillos del armario de comida de sus hijos y todavía ama la comida para llevar. "La diferencia entre las dos fotos NO es lo que esos alimentos hacen a mi cuerpo sino lo que esos alimentos hacen a mi cabeza".
"Hace dos años comía dulces, comida para llevar y comida basura todo el día me enviaría a una espiral descendente de sentirme mal por mí misma". "Si ocurre un día en el que comen bizcocho lo dejo en eso, un día que sucedió". "No lo veo como una razón para renunciar, sino como una razón para continuar".
El post que publicó Nikki ya cuenta con más de 5.000 personas que han comentado agradecidas viendo que pueden adelgazar sin necesidad de abandonar del todo su antigua vida. Nikki dice que ella es el tipo de mujer que en el momento que quiere los alimentos que "no puede tener", es el momento en que se compromete a una dieta. Entonces, ¿cómo se las arregló para ponerse en forma? "He estado usando Kayla Itsines Bikini Body Guide en casa durante los últimos dos años", dice.