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Se cumple un mes de la muerte de Asunta

Asunta Basterra, de 12 años, fue hallada muerta en un camino cercano a una finca familiar. Sus padres, de una reputada familia gallega, separados pero con buena relación había denunciado su desaparición tres horas antes. Tras su incineración la madre fue detenida. Al día siguiente fue arrestado el padre. Durante un registro en la finca familia, unas imágenes de la medre riendo conmocionaron a la opinión pública. Los investigadores pusieron trampas y cogieron a la madre manipulando unas cuerdas naranjas iguales a otras usadas para maniatar a la niña. El juez decreta el ingreso en prisión sin fianza. La autopsia revela que la niña fue sedada habitualmente con un ansiolítico recetado a su madre y que los padres estaban junto a ella cuando murió. Pasado el tiempo se descarta el móvil económico y el matrimonio sigue declarándose inocente.