Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El 40% de los conductores reconoce haber puesto en riesgo su propia seguridad por mirar el móvil, según un estudio

El 40% de los conductores reconoce haber puesto en riesgo su propia seguridad por estar manipulando el móvil y el 37% de ellos asegura que el riesgo fue grave. Así se desprende de los resultados de una encuesta realizada entre más de 1.000 personas por la Asociación DIA de Víctimas de Accidentes y que ha sido presentada este miércoles, 20 de septiembre.
Respecto a las campañas de vigilancia de la DGT, el Estudio sobre Nuevas Tecnologías y Hábitos en la Conducción muestra que el 54,6% cree que tienen un afán recaudatorio, mientras que casi el 30% las considera adecuadas y eficaces. En contraste con esta valoración, la mayoría de los conductores (65%) cree que el aumento de las sanciones ante actitudes temerarias de conducción es una herramienta efectiva para mejorar la seguridad en las carreteras.
Igualmente, el 94% está convencido de que avisar la señalización de peligros (atascos, accidentes, objetos en la vía, climatología adversa) mejora la seguridad en la carretera y reduce la siniestralidad. Por otro lado, las personas encuestadas aprueban el estado de las carreteras españolas con un 5.3.
LAS HERRAMIENTAS UTILIZADAS
El informe refleja que las herramientas preferidas por los conductores como asistentes a la conducción son las aplicaciones de móvil (31%); mientras que el resto (64%) utiliza GPS, avisador, detector, inhibidor o soluciones integradas en el coche.
En este sentido, el 70% de los usuarios de detectores de radares desconoce que su uso es ilegal. Así, el 81% de los conductores españoles utiliza algún dispositivo de ayuda a la conducción (GPS, aplicaciones para el móvil, avisadores de radares, soluciones integradas).
En la actualidad existen dos tipos de dispositivos antirradares ilegales: los detectores y los inhibidores. El detector de radar es un dispositivo que identifica la frecuencia del radar -fijo o móvil- y avisa de su presencia, pero de ninguna otra incidencia de la carretera. Su utilización es ilegal y conlleva una sanción de 200 euros y la pérdida de tres puntos del carné, aunque su venta no lo es ilegal.
Por su parte, el inhibidor emite una frecuencia que anula la que emite el radar. Es ilegal tanto su venta como su utilización y el mero hecho de encontrarse en posesión de uno de ellos supone una sanción de 6.000 euros y pérdida de seis puntos, además de 30.000 euros de multa para el taller instalador.
Así, sólo los avisadores de radares, que no detectan ni inhiben frecuencias, sino que basan su eficacia en una actualización regular de sus bases de datos, son 100% legales.
LAS TECNOLOGÍA AYUDAN Y COMPLICAN
El presidente de la Asociación de Víctimas de Accidentes de Tráfico, Francisco Canes, ha señalado que "las tecnologías ayudan, al mismo tiempo que complican" y ha abogado por "Hay que extremar la vigilancia sobre el uso del móvil".
"Es llamativo que hace unos años teníamos una preocupación por el uso del teléfono en la oreja que se solucionó con el manos libres y ahora ha llegado el Whatsapp --ha declarado Cannes-- Hay que potenciar que la gente hable por manos libres porque es menos peligroso que escribir".
Asimismo, ha subrayado que hay que "seguir exigiendo que se mejore la carretera para que las consecuencias de accidentes sean menos graves". "El móvil mientras se conduce, siempre guardado", ha declarado.
Por su parte, el subdirector de la Dirección General de Tráfico (DGT), Jaime Moreno, ha destacado "el empleo de estas nuevas tecnologías para aumentar la seguridad" y ha apostado por "ver el uso positivo de la conectividad. "Es una aliada y no hay que desaprovechar la oportunidad", ha destacado.
"Nos parecía importante tomar el pulso a los conductores y tratar de saber realmente qué factores influyen en su conducción, en especial qué elementos pueden suponer distracciones graves. Hemos comprobado que el uso del móvil sigue siendo una amenaza para nuestra seguridad, y que existe bastante desconocimiento acerca de la legalidad de los antirradares y de los inhibidores", ha apuntado.
En la misma línea, Gregoire Destre, Country Manager de la península ibérica de Coyote, ha resaltado el hecho de que "cada vez haya mas tecnología en los coches" y ha destacado que "lo positivo es que se usa para conducir de forma mas segura, según el estudio".
El jefe de servicio de Prevención y activista de la Fundación Feu Vert, César Ruiz, ha destacado el dato "preocupante" que muestra cómo "la mayoría sabe al riesgo que se expone al usar el móvil pero, aun siendo conscientes lo siguen haciendo". "No lo pueden evitar", ha indicado Ruiz, al tiempo que ha asegurado que "queda mucho por hacer".
Asimismo, al contrario que Canes, el representante de Fundación Feu Vert, ha apostado por "el cero uso del móvil en el coche". "El teléfono debe estar apagado, en la chaqueta o en la parte de atrás porque es la única manera de evitar tentaciones", ha declarado.