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Los casos de hepatitis han pasado de 223 en el 2016 a más de 370 en lo que va de año

En la Comunidad de Madrid los casos registrado de hepatitis han pasado de 223 en el año 2016 a más de 370 en lo que va de año, según la Consejería de Sanidad, por lo que la Dirección General de Salud Pública ha distribuido recientemente un lote de 18.000 vacunas en los centros sanitarios madrileños.
En términos generales, a finales de 2015 la hepatitis crónica afectaba a más de 325 millones de personas en todo el mundo, siendo el virus B su causa en el 80 por ciento de los casos y el C en casi el 20 por ciento y, sin embargo, solo se diagnostica al 10 por ciento de los pacientes por falta de pruebas diagnósticas.
Así, la hepatitis es una inflamación del hígado que se puede curar espontáneamente o evolucionar hacia una lesión crónica y, en el caso de su forma aguda, puede pasar desapercibida porque presenta pocos o ningún síntoma (coloración amarillenta de ojos o piel, orina oscura, sensación de cansancio intento, náuseas, vómitos o dolor abdominal). En este sentido, las causas más frecuentes es la infección por un virus, aunque también puede ser ocasionada por sustancias tóxicas, como el alcohol u otras drogas, o algunos medicamentos, así como ser síntoma de algunas enfermedades autoinmunes.
Son cinco los virus que provocan hepatitis: A, B, C, D y E, pero no todos se adquieren de la misma manera, ni evolucionan igual. Por ello, la Cruz Roja en la Comunidad de Madrid ha ofrecido una serie de recomendaciones para evitarla, entre las que se encuentra la vacunación universal de todos los niños y niñas, en el caso de la hepatitis B.
En cuanto al virus A, este podría prevenirse a través de dos vías: medidas generales de higiene: lavado de manos, lavado y desinfección de verduras y frutas crudas, cuidado en el manejo, desecho y esterilización de las excreciones, etc.; y la vacunación profiláctica en casos de situaciones de mayor riesgo (viajeros a zonas endémicas con pocos recursos sanitarios, hombres que tienen contacto sexual con hombres, familiares y contactos de los enfermos, etc.)
MANTENER UN HÍGADO SANO
La Cruz Roja también ha destacado algunos consejos para mantener un hígado sano, fundamental en cualquiera de los casos, como comer frutas y verduras crudas o poco cocidas que contienen antioxidantes: verduras de hoja y color verde oscuro, naranja, rojo o amarillo (brócoli, acelgas, espinacas, zanahorias, fresas, ciruelas, melón, frambuesas, moras, peras, manzanas, etc.); o beber al menos 2 litros/día de agua, ayuda a los riñones a eliminar las toxinas procesadas por el hígado.
Consumir bebidas y condimentos protectores hepáticos: té verde, ajo, cebolla o boldo, entre otros; controlar el consumo de bebidas alcohólicas; o evitar alimentos con grasas saturadas: embutidos grasos, salchichas, carnes grasas, etc., son otros de los consejos que han subrayado.