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¿Qué ocurrió tras los muros de la casa de los horrores de Majadahonda?

La Guardia Civil busca a otros tres posibles inquilinos de la casa de los horrores de Majadahonda, donde el casero, un joven de 32 años, podría haber descuartizado a su última huésped, Adriana, una mujer argentina de 55 años. Los agentes buscan el cuerpo de la mujer por los vertederos de Madrid. En la casa había una picadora industrial y restos de sangre y biológicos. Además, el casero, en prisión provisional, llevó una carta de Adriana a su trabajo en la que ella se despedía porque supuestamente se iba a vivir a Barcelona,

El caso de la casa de los horrores de Majadahonda podría haber dejado al descubierto a todo un asesino en serie. Los agentes están tras la pista de otros cuatro de sus huéspedes, que están desaparecidos. Entre ellos la tía del supuesto asesino a-hora en prisión- dueña de la vivienda y otros tres inquilinos, La Guardia Civil halló en el registro sus contratos de alquiler.
Adriana es la víctima del casero que ha puesto a los agentes tras la pista de lo que sucedía en los muros de esa casa. A Adriana, argentina de 55 años, se la vio por última vez a principios de abril. Cuando su hermano denuncia su desaparición, su casero incurre en numerosas contradicciones. En el registro de la casa hallan manchas de sangre y restos biológicos en una trituradora de carne, que están siendo analizados. Además, un vecino vio al sospechoso tirando bolsas de basura de madrugada en diferentes contenedores.
Pero hay más pistas que podrían incriminar al casero. Las cámaras de seguridad le graban dejando una carta en la hamburguesería donde trabajaba Adriana. Era una carta supuestamente firmada por ella en la que se despedía porque iba a vivir a Barcelona. Además, su móvil ha aparecido en la maleta de un hombre que iba a volar a la ciudad condal, una maniobra del casero para despistar a los agentes.