Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Issei ‘rompe’ los pronósticos

Cuando Hong 10 fue por primera vez campeón del mundo, Issei no era casi ni aficionado al breakdance, ni soñaba que algún día sería B-Boy. Más de una década de experiencia separaba a los dos finalistas, pero en esta ocasión no le ha servido al coreano para conseguir su tercer cinturón. Kim Hong-Yeol, consternado por la derrota, ya piensa en cómo mejorar para volver a intentarlo el año que viene, en el que defenderá su título el vigente campeón.   

Issei Hori es uno de los B-Boys más destacados entre los jóvenes. Demuestra energía y musicalidad. Y contaba además con el factor cancha. Los japoneses que abarrotaban el gimnasio de Aichi se volcaron con él desde el primer minuto. No en vano, era la primera vez que un nipón se metía en la final mundial de esta competición. E Issei, lejos de agarrotarse por la responsabilidad, por el pánico escénico, por el nivel sublime de su rival, desarrolló lo mejor de su repertorio y cautivó a público y, lo más importante, al jurado. Saltó la sorpresa. La victoria era suya. Y el honor de pasar al historia como el primer japonés que logra el título. 

 Dieciséis B-Boys procedentes de 13 países diferentes se han enfrentado sobre el escenario de Nagoya para demostrar sus mejores trucos. La Red Bull BC One de este año ha contado con la participación del campeón de España, el cordobés Xak, que no pudo pasar de la ronda clasificatoria Cypher.