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Una boda cancelada acaba en un festín para vagabundos

Quinn Duane y Landon BorupFacebook

Hay parejas que no tienen un final feliz, como fue el caso de Quinn Duane y Landon Borup, quienes tan sólo unos días antes de su enlace decidieron cancelar la boda. Aunque, la madrina, sí que hizo feliz a 90 indigentes a los que invitó al banquete al conocer que el dinero, unos 30.000 euros, no se les devolvería.

Pocos días antes de la boda Quinn Duane y Landon Borup, una pareja de Sacramento, California, decidieron echarse atrás y no pasar por el altar. Una noticia que fue un jarro de agua fría para la familia y más al enterarse de que el restaurante no iba a devolver el dinero por el poco margen de tiempo. Kane Duane, madre de la novia, decidió entonces no tirar ese dinero a la basura  e invitar a 90 indigentes al Hotel Citizen, uno de los mejores de la ciudad.
"Aunque mi marido y yo estábamos muy tristes por nuestra hija, pero era conmovedor ver a tanta gente disfrutar de la comida", afirma Duane. Una decisión que los sintecho no olvidarán.
"Para perder algo tan importante para ti, y dárselo a otras personas hay que ser muy amable", dice Erika Craycraft, una madre que acudió a la invitación con su marido y sus cinco hijos.
A la luna de miel, también ya pagada, decidió ir Duane con su hija.