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La anorexia y la bulimia, "síntomas de un sufrimiento psíquico"

Más de 300.000 personas padecen anorexia o bulimia en Españacuatro.com

En España existen más de 300.000 pacientes de anorexia o bulimia, trastornos alimentarios que en los últimos años se han multiplicado por diez y de los que solo un tercio de las pacientes se recupera. Psicólogos clínicos vinculan estos trastornos con problemas propios de la adolescencia –"hace 40 años las jovencitas se preocupaban por el aspecto de su cara, ahora las adolescentes se inquietan por su culo", explica el doctor Ricardo Franco-, con problemas neuróticos vinculados a la sexualidad y con depresiones complicadas de diagnosticar. Y sí, los expertos, la consideran una enfermedad propia de mujeres.

En los casos más profundos de trastornos alimentarios, el paciente sufre una muy grave depresión que, en el caso de la bulimia le hace ver la comida "como un toxicómano ve las droga", explica la psicoanalista Pilar Puertas, que lleva años tratando a estas pacientes. Una anoréxica, señala, "trata de contener su angustia a través de la restricción alimentaria".
Puertas explica que la anorexia y la bulimia son manifestaciones o síntomas de un sufrimiento psíquico en muchas ocasiones difíciles de detectar y tratar. "No se curan con consejos y medicamentos".
Además de la persona con una grave depresión, existen otros casos de trastornos alimentarios menos complicados de tratar. A veces se deben a una coyuntura mental transitoria, propia de la adolescencia. Dos terceras partes de las adolescentes se declaran insatisfechas con su cuerpo. "Hace 40 años las jovencitas se preocupaban por el aspecto de su cara, ahora las adolescentes se inquietan por su culo", sentencia el doctor Ricardo Franco, jefe clínico de medicina interna del hospital de Basurto.
En un otro nivel se situaría, según Puertas, el trastorno neurótico vinculado con la sexualidad. En estos casos las chicas sufren cambios en sus cuerpos y nacen en ellas determinados deseos. "No comen para evitar que sus cuerpos pasen a ser el de una mujer".
Solo un tercio de estas pacientes –y hablamos en femenino porque la inmensa mayoría son mujeres, según los expertos- logran curarse y un 10%, los casos de depresiones más graves, mueren, destaca el doctor Franco.
Los daños físicos que sufren las "adictas del hambre", como las llama el doctor Franco, son tales que al final la muerte les viene por desnutrición y un fallo multihormonal. Estas jóvenes pierden masa ósea, sufren problemas cardíacos, anemia o fallo renal. También se les retira la regla, les aumenta el bello, se les oscurece la piel y, a veces, incluso se les caen los dientes como consecuencia de los continuos vómitos.
"La anoréxica pura se consume, la bulímica sufre grandes variaciones en su peso", explica el doctor. La segunda "es una anoréxica que ha fracasado en su intento de no comer".
Existen una serie de factores que predisponen a las mujeres a sufrir trastornos alimentarios: la edad (entre 13 y 20 años), inestabilidad anímica, haber sufrido obesidad durante la infancia, tener carencias afectivas en la familia o tener familiares con algún tipo de adicción. Además, suelen ser personas de estatus socioeconómico medio o alto y con valores estéticos dominantes.
En los últimos años, comenta Franco, estos trastornos alimentarios propios de sociedades desarrolladas donde la cultura "asocia la delgadez a la eficacia, el autocontrol y la disciplina" no ha dejado de aumentar. En España se estima que hay más de 300.000 enfermas.