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Los aliados inesperados para combatir el Zika

¿Qué tienen, o qué hacen, estos quirópteros para ser útiles combatiendo una de las enfermedades que más asustan ahora mismo? Son pequeños, peludos y a la mayoría, no nos causa demasiada simpatía verlos revolotear. Pero, tenerlos cerca puede resultarnos muy útil. La clave está en su dieta. Pueden comer el 60% de su peso en mosquitos en una sóla noche. Es como si una persona de 100 kilos en una noche comiera 60 kilos de comida. Y, ese voraz apetito, ayudará a reducir la plaga de mosquitos que puede transmitir enfermedades como el Zika. De ahí la necesidad de darles un buen hogar. El ayuntamiento instalará una veintena de torres nido en huertos urbanos y en cada una caben 300 ejemplares. La caja se mantiene cerrada y los animales entran, escalan y se refugian, sobretodo, en la parte más alta. Estos mamíferos voladores están ahora hibernando. La idea es que, cuando despierten, en primavera, se instalen en estos nidos para criar y formar colonias. Y que se queden cerca de los huertos, donde hay más vegetación y humedad y, por tanto, más mosquitos. Y recuerde, los murciélagos no son peligrosos ni agresivos. Eso si, mejor no tocarlos porque, como cualquier otra especie salvaje, pueden morder si se les molesta.