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Tyler Resuggan, el niño de ocho años que no siente el dolor

enfermedad-raratelecinco.es

Tyler Resuggan, de ocho años, sufre una enfermedad rara que lo hace insensible al dolor. Este padecimiento, que puede parecer una ventaja, lo ha llevado a Urgencias en 27 ocasiones. El pequeño, que vive en Birmingham, ha sufrido una fractura de cráneo y quemaduras de segundo grado. Sus padres sufren por la vulnerabilidad de su hijo y porque muchos médicos no saben nada de esta enfermedad.

La madre de Tyler Resuggan compara a su hijo con un superhéroe: Es invencible  o al menos lo parece, aunque se lo dice para ayudar al niño a convivir con su enfermedad.
Debido a la insensibilidad congénita al dolor, por lo que "se recupera" de las lesiones sin vacilar - desde las fracturas óseas de los huesos hasta las quemaduras de segundo grado.
Este padecimiento, que tiene como origen una mutación genética que bloquea los sensores del dolor,  ha llevado al niño británico de ocho años a sufrir la fractura de ocho huesos, de cráneo, tobillos y pies.
Una enfermera que conoce a la familia, dice que esta enfermedad es una pesadilla para sus padres, porque además, hay muchos médicos que ni siquiera han oído hablar de la insensibilidad congénita al dolor.
"Para esta enfermedad rara no existe cura y Tyler Resuggan no sentirá dolor físico nunca. La gente no nos cree cuando hablamos de esto y algunas personas piensan que suena bien no sentir dolor,  pero realmente es peligroso para la vida", ha explicado la madre a The Mirror.
El pequeño, cuenta,  fue recientemente a una fiesta en una piscina y tres semanas después descubrimos que tenía ocho fracturas en un pie y que necesitaba una escayola.
"El niño siguió corriendo y saltando con sus huesos fracturados como si nada y nosotros no éramos conscientes".
La insensibilidad al dolor lo hace muy vulnerable y sus padres le han prohibido hacer deporte en la escuela para así evitar más heridas y lesiones. Hasta los seis años tuvo que llevar un casco para proteger su cabeza y en la casa todos los radiadores están cubiertos.
La madre también ha contado de la ignorancia que reina entre los médicos sobre esta enfermedad y de cómo esto los ha afectado.
Ella y su marido fueron acusados de abuso infantil cuando llegaron al hospital con Tyler y una fractura de cráneo.
"Fuimos interrogados por la policía, los médicos y los servicios sociales durante tres semanas. El personal sanitario nos miraba de forma acusadora."
Hasta que un médico le hizo que se mordiera el dedo y le preguntó si sentía dolor. "Tyler no sabe a qué se refería."