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La juez no suspende el juicio al 'Solitario' pese a la huelga de hambre

'El Solitario' es juzgado por un atracocuatro.com

La juez de lo penal número 17 de Madrid ha rechazado hoy suspender el juicio que se celebra contra el “Solitario”, por un atraco en Alcobendas cometido en 2006 porque simula estar en mal estado de salud. Al inicio de la vista, los abogados del acusado, Andrés Abadie y Javier Alvarez, han pedido la suspensión de la vista alegando que el conocido atracador no se encuentra bien por estar en huelga de hambre y de sed para denunciar las condiciones en que se encuentra en la prisión portuguesa en la que cumple condena .

Al inicio de la vista, 'El Solitario ' se ha caído al suelo y cuando la juez le pidió que se pusiera "en pie", el acusado se tiraba de nuevo al suelo, por lo que tuvo que ser sentado en una silla por dos guardias civiles que le custodian.
En el escrito de acusación, el fiscal solicita hasta 11 años de cárcel por los presuntos delitos de robo con intimidación y uso de instrumento peligroso, tenencia ilícita de armas y falsedad documental.
Según el fiscal, Giménez Arbe, movido por un ánimo de ilícito lucro, accedió al interior de la sucursal bancaria del Banco Popular de la plaza de la Moraleja número 1 de Alcobendas, el 10 de mayo de 2006, donde, tras exhibir un arma de fuego, exigió a voces a los clientes y empleados de la sucursal que "se fueran al suelo".
Acto seguido se dirigió a la caja, donde le reclamó de forma exigente e insistente a la cajera el dinero que contenía. Como quiera que no le parecieron suficientes los 21.055 euros del botín y desconfiando de la afirmación de la cajera de que no había más dinero allí, efectuó un disparo que impactó en la zona inferior del mostrador.
Tras ello, le inquirió a la cajera para que le abriera una puerta lateral de la entidad bancaria, por donde se marchó con la cantidad sustraída a bordo de una furgoneta a la que había superpuesto, con el fin de no ser relacionado con la maniobra depredatoria efectuada, unas placas de matrícula fabricadas de modo artesanal por él mismo.
La pistola con la que cometió el atraco a la sucursal, de marca Ithaca, se encontraba en perfectas condiciones de funcionamiento, si bien el procesado carecía de licencia para su posesión y uso.