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Recaudan dinero para que un niño con medio corazón pueda ir de vacaciones

Sam Bundycuatro.com

Sam Bundy tiene 10 años y ha pasado por muchas cosas para llegar a esta edad, especialmente por tres operaciones a corazón abierto. El niño, británico, nació con medio corazón y ha tenido que pasar por más de 60 operaciones relacionadas con esa dolencia. Por eso a su madre, Kymm, se le partió el corazón cuando el pequeño le preguntó si se estaba muriendo. Ahora, la familia recauda dinero para llevarle de vacaciones a Disneyland París, unas vacaciones que pueden ser las últimas.

Kymm Bundy explica que “la primera operación de Sam fue cuando tenía tres días. “Yo sabía desde la semana 24 del embarazo su situación. Piensas que estás preparada pero no lo estás”. Cuando nació, le dieron un 5% de posibilidades de llegar a los 5 años. Por eso su familia aprecia cada día que pasa con él, informa Mirror.co.uk.
Sam, que tiene continuos dolores, nació en Bristol porque fue transferido desde el Birmingham Children’s Hospital. Como no había camas libres, le enviaron al Guy’s Hospital, en Londres. Tras la cirugía, el pecho de Sam se dejó abierto porque era demasiado pequeño. “Me dijeron que sólo tenía un 25% de posibilidades de sobrevivir”, dice Kymm.
Su segunda gran ronda de cirugía se produjo con cinco meses y la tercera, cuando tenía algo más de dos años. “Tiene 10 años pero tiene el tamaño de un niño de 4. Pero siempre está sonriendo”.
La familia ha decidido que si Sam necesita otra operación será en Newcastle, en el Freeman Hospital. “Newcastle le ha ofrecido una válvula cardíaca de reemplazo y un marcapasos”, explica Kymm. “Pero es muy arriesgado. Tendrían que evaluarle para un trasplante antes de seguir adelante”. Si algo sale mal, Sam necesitaría acto seguido un trasplante urgente, que en el futuro necesitará de todas formas. Los médicos tratan de solucionarlo con cirugía porque hay muy pocos donantes niños. “Cuanto más mayor sea, mayores son las posibilidades de conseguir un trasplante”, explica la madre de Sam.
Toda la familia está pendiente de la salud de Sam. Incluso Sam, a medida que ido creciendo, se ha hecho más consciente de su enfermedad. “En Newcastle empezó a captar cosas”, señala Kymm. Oyó hablar a los médicos y le dijo a su madre: “El médico habla de que alguien va a morir. ¿Hablaba de mí?”
Kymm le dijo que “estaban hablando de alguien que puede morir, pero no tú. Porque tú no vas a ninguna parte. ¿Qué le dices a un niño de 10 años cuando te pregunta eso?”, se lamenta.
La familia está tratando de conseguir 5.000 libras (unos 6.900 euros) para llevarle a Disneyland París. Ya fue cuando tenía 3 años, pero no se acuerda de nada. Por eso su hermana Dannielle ha comenzado a recaudar fondos. Kymm tiene cinco hijos dependientes y tres que no. Dannielle quiere que todos los hermanos dependientes vayan con Sam a esas vacaciones. Los no dependientes colaboran para conseguir pagarlas, pero no se pueden permitir pagárselo a todos. Por eso Dannielle está intentado hacer el sueño de Sam realidad lo antes posible.