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Pasión y determinación por conseguir un impacto social, rasgos de la mujer emprendedora social en España, según ESADE

El principal rasgo de las emprendedoras sociales es su pasión y determinación por conseguir un determinado impacto social, según el estudio 'Mujeres con Impacto. Ecosistema de mujeres emprendedoras sociales en España', elaborado por el Instituto de Innovación Social de ESADE a partir de la consulta de 70 mujeres que lideran o comparten el liderazgo de una empresa social en España.
Estos rasgos son considerados como los factores clave del éxito más importantes por la mayoría de emprendedoras. Además, está más valorado contar con el equipo adecuado, considerado relevante por un 81% de las mujeres, mientras que la capacidad de liderazgo sólo es valorada en el mismo grado por un 49% de las mujeres.
Asimismo, estos datos parecen corroborar el efecto de "humildad femenina" que hace que las mujeres suelan atribuir el éxito colectivamente más que de forma individual, según informa la institución.
"La mayoría de las consultadas afirma haber emprendido una vez adquirida experiencia en el ámbito social y su nivel educativo es mayor al de la emprendedora en general", explica la investigadora del Instituto de Innovación Social de ESADE y responsable del informe, Mar Cordobés.
Por su parte, la directora del Instituto de Innovación Social de ESADE, Sonia Navarro añade que el 93% de las consultadas afirma tener educación superior, un porcentaje más elevado que al 65% que registra el Informe Global Entrepreneurship Monitor como media para las emprendedoras. De hecho, un 60% de las consultadas tiene algún máster o curso de postgrado y otro 18% tiene un doctorado.
EMPRENDEDORAS POR VOCACIÓN
En cuanto a las motivaciones para emprender, el estudio destaca que un 78% quería crear un negocio basado en valores personales y que para otro 86% también era la mejor forma de crecer profesionalmente. Además, en un 84% de los casos, además, la temática o misión de la empresa tiene que ver con una vivencia o experiencia cercana.
Sin embargo, ESADE señala que no les ha influido la ambición económica ni la necesidad, el porcentaje de emprendedoras que ha creado su empresa social por este motivo se sitúa en un escaso 10%. En cambio, poder conciliar la vida profesional y familiar han sido valorados como factores "muy importantes" por más de una tercera parte.
En cuanto a las barreras, el estudio señala que consideran "muy importante" la falta de un marco legal adecuado y de medidas de apoyo específicas para el emprendimiento social en España. Asimismo, consideran una barrera el "escaso entendimiento" de lo que significa una empresa social por parte de la sociedad en general.
Además, un 58% de las entrevistadas ve las dificultades en el acceso a la financiación como un obstáculo "muy" o "bastante importante" a la hora de emprender. De hecho, casi la mitad de ellas ha financiado más del 75% de sus compañías con recursos propios y su segunda fuente de financiación han sido las subvenciones y donaciones.
Por otro lado, un 78% de las emprendedoras encuestadas confirma que no ha utilizado créditos bancarios y otro 88% tampoco ha contado con inversión de impacto. Otras barreras percibidas como importantes son aquellas referidas a la naturaleza social de sus empresas y al sector, especialmente el tecnológico.
En la otra cara de la moneda, las encuestadas señalan que ha sido positivo para estas emprendedoras el apoyo familiar (65%) y el hecho de tener contactos adecuados (59%).
EMPODERAMIENTO FEMENINO
A pesar de que la mayoría de las emprendedoras consultadas consideran no haberlo tenido más difícil que un emprendedor hombre, el 87% opina que el ámbito social puede introducir una nueva manera de "hacer negocios" más cercana a la manera de entender la empresa de las mujeres.
De hecho, el 56% de las ellas cree que tiene un "enfoque empresarial diferente" al masculino, más integrativo, con mayor apoyo en red y menor jerarquía que éste. En cambio, el otro 44% considera que la sensibilidad y la empatía, que se presuponen en el emprendimiento social, no entienden de género y que depende de las características personales de cada individuo.
La forma legal mayoritaria de las empresas sociales lideradas o co lideradas por mujeres en España es la de sociedad limitada (un 60%), seguida de aquellas empresas registradas como asociación sin ánimo de lucro (un 15%) y las temáticas que dominan entre éstas son el empoderamiento de la mujer, y la inclusión socio-laboral de colectivos vulnerables y desfavorecidos.
En coherencia con estos ámbitos temáticos, la mayoría de proyectos van dirigidos a la ciudadanía en general, a mujeres, a niños y jóvenes y a personas con discapacidades. Además, un 16% de las empresas estudiadas no tiene ingresos todavía, mientras que otro 19% tiene ingresos inferiores a 10.000 euros.
Estos datos corresponden a aquellas iniciativas más jóvenes, que llevan menos de un año operando y que se encuentran, por tanto, en una fase muy inicial de desarrollo. Las autoras del informe destacan, sin embargo, que un 29% de empresas que facturan más de 100.000 euros anuales, corresponden a las empresas que llevan más de 10 años funcionando.
Por último, además de la búsqueda de unos determinados objetivos sociales, la mayoría de estas empresas "valoran mucho" la colaboración con los clientes para dar respuesta a sus necesidades, algo practicado por un 59% de las emprendedoras, y las políticas éticas de selección de proveedores y colaboradores (54%).