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El Papa reza por las víctimas del pueblo chino de Xinmo tras los corrimientos de tierra

El Papa ha rezado durante el Ángelus por las víctimas del pueblo de Xinmo, en la región autónoma tibetana de la montañosa provincia de Sichuán, en el centro de China, donde un deslizamiento de tierra masivo ha derrumbado varios edificios.
Francisco ha pedido oraciones por los muertos y heridos y por quienes han perdido sus hogares. "Que Dios consuele a las familias", ha exclamado el pontífice. Según las últimas informaciones cientos de personas continúan desaparecidas bajo el barro después de que el corrimiento de tierras que ocurrió a primeras horas de la mañana, cuando la mayoría de los habitantes de Xinmo se encontraban aún en sus casas, sepultara el pueblo.
Durante la catequesis dominical, el Papa ha lamentado que hoy en día continúen las persecuciones contra los cristianos por razones de fe y ha reivindicado su testimonio valiente y fiel. Así ha especificado: "La persecución de los cristianos está presente también en nuestro tiempo. Oremos por nuestros hermanos y hermanas que son perseguidos y alabemos a Dios porque, a pesar de esto, siguen testimoniando con valentía y fidelidad su fe. Su ejemplo nos ayudará a no dudar en posicionarnos a favor de Cristo, dando testimonio con valentía en situaciones cotidianas, incluso en contextos aparentemente tranquilos".
Así ha continuado explicando que una forma de prueba también "puede ser la ausencia de hostilidad y tribulaciones". Para el Papa así como "ovejas en medio de lobos", el Señor envía a los católicos "como centinelas entre las personas que no quieren ser molestadas por el estupor mundano, que hace caso omiso ante las palabras de la verdad del Evangelio y que construye su propia verdad efímera".
Y finalmente ha considerado: "El Señor sigue contando con nosotros y como dijo a los discípulos de su época: No tengan miedo. No teman de los que se burlan y maltratan, y no tengan miedo de quien os ignora, o por delante os honra, pero por detrás combate el Evangelio. Jesús no nos ha dejado solos, porque somos preciosos para Dios".