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El Papa Francisco despedirá 2016 dando gracias a Dios y dará la bienvenida al 2017 con una llamada a la paz en el mundo

El Papa Francisco despedirá el año 2016 dando gracias a Dios y dará la bienvenida al nuevo año haciendo un llamamiento al mundo para que cese la violencia en 2017, con motivo de la 50 Jornada Mundial de la Paz que se celebra el 1 de enero.
En concreto, el Pontífice oficiará el sábado 31 de diciembre las vísperas y el Te Deum en acción de gracias por el año que termina. Además, está previsto que al término de la misa, el Pontífice salga de la basílica de San Pedro mientras el coro canta el 'Adeste fideles' y se dirija a la plaza de San Pedro para rezar ante el Portal de Belén y el abeto instalados durante el periodo navideño y dar gracias por el año 2016.
Mientras, el 1 de enero, Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios, Francisco presidirá una misa a las 10,00 horas en la basílica de San Pedro. Asimismo, con motivo de la 50 Jornada Mundial por la Paz, el Papa ha escrito un mensaje en el que propone "la no violencia activa" para la vida y la política y en el que pone como ejemplo a Mahatma Gandhi o Martin Luther King.
Durante las fiestas de Navidad, que para Francisco son las cuartas que celebra como Papa, el Pontífice reduce su agenda y compromisos y se dedica a los eventos litúrgicos que tienen que ver con la Navidad.
El primero de ellos fue la celebración en el Vaticano de la Misa de Gallo, el 24 de diciembre por la noche, en la que llamó la atención a los cristianos ante la indiferencia por los dramas humanos que azotan el mundo y comparó el rechazo que sufrió Jesús con el que experimentan los niños soldados, aquellos a los que "no se les deja nacer" o los que escapan de los bombardeos "en una barcaza repleta de emigrantes".
"Jesús nace rechazado por algunos y en la indiferencia de la mayoría. También hoy puede darse la misma indiferencia, cuando la Navidad es una fiesta donde los protagonistas somos nosotros en vez de él", manifestó.
El 25 de diciembre tuvo lugar la bendición 'Urbi et Orbi' --que se imparte sólo en Semana Santa, Navidad y tras la elección de un Pontífice--, y el obispo de Roma se asomó al balcón de la Logia central de la basílica de San Pedro para reclamar una vez más que la paz en el mundo fuera "no de palabra, sino eficaz y concreta" y extendió este deseo a toda la tierra "especialmente a los golpeados por la guerra y por conflictos violentos" como Siria, Irak, Libia, Sudán del Sur, Myanmar o Venezuela.
Francisco aprovechó su mensaje de Navidad para recordar la violencia que se vive en el mundo, como la martirizada Siria, "donde demasiada sangre ha sido derramada" y a las personas que sufren, como "los prófugos" o los que "son objeto de la trata de personas". También pidió concordia en Venezuela y Colombia.
Durante su alocución, también hizo balance del 2016, como es habitual, y recordó a "los pueblos que sufren por las ambiciones económicas de unos pocos y la avaricia voraz del dios dinero que lleva a la esclavitud" y a los que sufren las consecuencias de los terremotos u otras catástrofes naturales.
Las celebraciones del periodo navideño en el Vaticano concluirán el próximo miércoles 6 de enero, cuando el Papa presidirá la eucaristía de la solemnidad de la Epifanía del Señor.