Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El nuevo prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz, garantiza continuidad y señala jóvenes, familia y pobreza como desafíos

El nuevo prelado del Opus Dei, Fernando Ocáriz, ha afirmado que su trabajo será de "continuidad" respecto a sus predecesores y que la diferencia "esencial" sólo será revelada en "cosas transeúntes, accidentales, en nada esencial". El prelado ha asegurado que la obra debe continuar centrándose en los desafíos actuales que ha sintetizado en los jóvenes, la familia y la pobreza.
"La continuidad tengo necesariamente que hacerla porque, si no, no tendría sentido mi trabajo, ha señalado Ocáriz en su presentación ante la prensa internacional en la Universidad de la Santa Croce de Roma (Italia).
Así, ha señalado que su labor como nuevo prelado del Opus Dei "dependerá de las circunstancias, de los tiempos, de las personas, pero la sustancia tiene que ser la misma, aunque cambien modos de decir, de hacer las cosas, pero siempre con el mismo espíritu".
"Me corresponde ser sucesor de dos personas de altura tanto humana como espiritualmente", ha señalado en relación al fundador del Opus Dei, Josemaría Escrivá de Balaguer y su sucesor, Monseñor Javier Echevarría, quien falleció en Roma el pasado 12 de diciembre.
En todo caso, ha precisado que la "fórmula maestra" es la del "pensamiento del fundador". Si bien, ha reconocido que esa es la "teoría" y que en la "práctica" hay que esforzarse. Así, también ha señalado que se siente "tranquilo" al mismo tiempo porque "Dios lo ha querido".
Durante la breve rueda de prensa, Ocáriz ha especificado que el Opus Dei debe continuar "centrado" en dar respuesta a los grandes desafíos del mundo de actual: los jóvenes, las familias y la pobreza.
En primer lugar, se ha referido a los jóvenes, que viven "sin ideales, sin esperanzas" para lo que ha reconocido que es necesaria una resolución concreta. En segundo lugar, ha hecho hincapié en la importancia de las familias, hacia las que "todos los pontífices han insistido en una pastoral familiar". "Gracias a Dios la prelatura tiene un trabajo concreto por las familias", ha explicado.
Como tercer y cuarto elemento que engloban la lista de desafíos, monseñor Ocáriz ha señalado "la pobreza" y "la enfermedad". "Hay tanta gente enferma de cuerpo y de mente", ha lamentado. Finalmente, también ha nombrado la "unidad de los cristianos" como una de las cuestiones que le preocupan.
"No debemos ser gente de desencuentro, sino tender puentes; que no significa estar de acuerdo o no, sino ser amigos y tratarse como tal. El puente de la amistad que lleva a la comunión", ha destacado.
Sobre el Papa Francisco ha relatado que le conoció cuando Jorge Mario Bergoglio era todavía obispo auxiliar de Buenos Aires. De los sucesivos encuentros, ha recordado que le pareció "una persona seria, muy amable, sencilla y educada" con un "interés positivo por la gente". "Manifestaba un gran corazón", ha explicado.