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Ocrelizumab (Roche) logra incrementar el control en dos formas de esclerosis múltiple

Ocrelizumab, una terapia experimental de Roche, logra incrementar el control en esclerosis múltiple remitente recurrente (EMRR) y esclerosis múltiple primaria progresiva (EMPP), según los resultados del análisis de tres estudios fase III presentados en el 32º Congreso del Comité Europeo para el Tratamiento e Investigación en Esclerosis Múltiple (ECTRIMS, por sus siglas en inglés), que estos días se celebra en Londres.
En estos análisis se utilizaron dos variables para medir el control de la enfermedad, a partir de la combinación de los resultados clínicos y de la resonancia magnética (RM): 'No Evidencia de Actividad de la Enfermedad' (NEDA) en pacientes con EMRR y 'No Evidencia de Progresión' (NEP, por sus siglas en inglés) en pacientes con EMPP.
En concreto, un análisis de los datos NEDA obtenidos en los estudios fase III OPERA I y OPERA II comparó la 'No Evidencia de Actividad de la Enfermedad' durante diferentes períodos en los más de dos años de estudio. Se considera que un paciente alcanza la situación de NEDA cuando no experimenta recaídas, no presenta progresión de la discapacidad y tampoco se aprecian nuevas o dilatadas lesiones, ni por medio de contraste gadolinio en la RM.
Los resultados muestran que Ocrelizumab aumentó significativamente el número de pacientes con EMRR que alcanzaron una situación de NEDA, hasta un 75 por ciento, en comparación con interferón beta-1a durante 96 semanas.
Asimismo, en comparación con interferón beta-1a, esta terapia incrementó significativamente la proporción relativa de pacientes que lograron esta situación de NEDA en un 33 por ciento en las semanas 0-24 y en un 72 por ciento en las semanas 24-96. La mayoría de los pacientes alcanzaron NEDA en las primeras 24 semanas de tratamiento con Ocrelizumab (60,8%). Este porcentaje aumentó al 72,2 por ciento durante las semanas 24-96 del estudio.
IMPACTO EN LA EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD
"Lograr lo antes posible el control clínico y subclínico de la actividad de la enfermedad es un objetivo terapéutico importante para las personas con esclerosis múltiple. Estos nuevos datos sugieren que ocrelizumab tiene un impacto considerable en la evolución de la enfermedad y que podría cambiar la forma de enfocar el tratamiento en ambos tipos de esclerosis", ha comentado el miembro del Comité Director Científico de los estudios 'OPERA' I y II y presidente de la Cátedra de Neurología en Barts y en la Facultad de Medicina y Odontología de Londres, Gavin Giovannoni.
Por otra parte, un nuevo análisis del estudio 'ORATORIO' en pacientes con EMPP midió la NEP, que incluye tres medidas de la discapacidad física: la progresión de discapacidad, la velocidad al caminar y la función de las extremidades superiores. Los resultados no reflejaron evidencias de empeoramiento de la discapacidad física del paciente.
Asimismo, los pacientes que lograron la situación NEP no mostraron progresión de la discapacidad durante al menos 12 semanas, y un empeoramiento inferior al 20 por ciento según las pruebas de determinación del estatus funcional y de movilidad del paciente. El tratamiento con ocrelizumab aumentó significativamente la proporción de pacientes con EMPP y no evidencia de la progresión en un 47 por ciento en la semana 120, frente a placebo.
"La EMPP continua siendo un reto para los médicos y los pacientes, ya que no contamos con opciones terapéuticas aprobadas. En este sentido, Ocrelizumab ha mostrado tener un impacto en tres medidas clave de la discapacidad, lo que pone aún más de relieve su importancia clínica para estos pacientes", ha zanjado el profesor de Neurología y Neuroinmunología del Hospital Universitario Vall d'Hebron y del Instituto de Investigación y Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (CEMCAT), Xavier Montalbán.