Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El juez retira la patria potestad a los padres de Nadia

El juez que investiga la estafa del caso Nadia decretaba anoche prisión provisional sin fianza para Fernando Blanco, el padre de la niña, y dejaba en libertad con cargos a la madre. A ambos les ha sido retirada la patria potestad, y se les imputa un presunto delito de estafa, al desviar al menos 600.000 de los 918.000 euros recaudados. El juez estima que además podrían haber llegado a ocasionar un perjuicio a la menor al haberla utilizado. Ni siquiera ha podido constatar que tenga esa enfermedad de origen genético. La niña quedará  a cargo de una tía. Tendrá que viajar a Mallorca junto a una tía materna después del que el juez le haya retirado la patria potestad a sus progenitores. Fernando, el padre, fue enviado directamente a la prisión de Lleida después de una declaración de más de dos horas. En su auto el juez asegura que hay indicios claros de delitos graves" además de "un notable riesgo de fuga" y "posibilidad de destrucción de pruebas".  Le llama especialmente la atención que pagaran de alquiler más de 9.000 euros por su vivienda y que hubiera semanas que llegaran a sacar del cajero hasta 10.000 euros en efectivo. En los registros de su vivienda se llegó a encontrar una colección con 32 relojes de lujo, valorada en 60.000 euros y una ingente cantidad de ropa y productos de tecnología. Además recientemente había comprado un coche por 24.000 euros. El magistrado ni siquiera ha podido constatar el estado de salud de Nadia y atribuye la reticencia de los padres de llevar a la menor a médicos especialistas de su entorno, o bien a que la niña no sufre la enfermedad en cuestión o a que no estaba recibiendo el tratamiento para el que los padres recaudaban el dinero. Los padres no han sabido darle al juez ni un dato sobre terapias alternativas, ni direcciones, ni teléfonos o forma de contactar con alguno de los especialistas que habrían tratado a Nadia. Sospechosa también para el juez que en su declaración Marga, la madre, no se preocupara por los tratamientos de su hija, que le pareciera normal que no le recetaran medicinas o que la niña no tuviera cicatrices después de ser intervenida. La mujer dijo fiarse al pie de la letra de lo que decía su marido. Ha quedado en libertad con cargos pero tendrá que ir a firmas al juzgado. El juez concluye que los padres habrían hecho de la beneficencia su modo de vida valiéndose de Nadia a la que podrían haber ocasionado un grave trastorno físico y psicológico.