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Méndez de Vigo suspenderá los efectos de las reválidas por decreto ley porque es más rápido que la paralización del PSOE

El ministro de educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, ha afirmado en el Pleno del Congreso de los Diputados, que debatía una proposición de ley del PSOE para la paralización de la LOMCE, que el Gobierno va a suspender los efectos académicos de estas pruebas, conocidas como 'reválidas', con un decreto ley porque es una fórmula más "inmediata" a la de los socialistas.
"Esta proposición (del PSOE) no tiene efectos jurídicos inmediatos porque si se toma en consideración comienza un largo procedimiento legislativo y no tendrá efectos inmediatos", ha afirmado el ministro durante su intervención en el Pleno al final del debate, donde ha indicado que un decreto ley el Gobierno cumple de forma "inmediata" la suspensión del carácter académico de estas pruebas.
Asimismo, ha indicado que para "solventar" la polémica en torno a las evaluaciones de Secundaria, se va a reunir el próximo 28 de noviembre con las comunidades autónomas en la Conferencia Sectorial, y no el 24 como anunció en el último Consejo de Ministros, debido, según fuentes ministeriales, a que alguna autonomía no puede asistir la primera de las fechas. "Estos acuerdos los traduciremos en un decreto ley", ha apostillado.
Posteriormente, en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso, Méndez de Vigo ha indicado que este decreto ley, que tendrá que convalidar el Congreso, estará aprobado previsiblemente en las "primeras semanas de diciembre" y "entrará inmediatamente en vigor".
El titular de Educación ha recordado que la prueba de la ESO tendrá carácter diagnóstico y la de Bachillerato será necesaria para el acceso a la Universidad porque sustituye a la antigua Selectividad, aunque ha insistido en que va a ser "muy parecida" a ésta última.
Los consejeros de Educación socialistas han manifestado en la puerta del Congreso, antes de la celebración del debate, que no quieren que haya ninguna prueba al final de la ESO, ni siquiera con carácter dignóstica, y que la de Bachillerato sea "lo más semejante posible" a las PAU, con el examen de las troncales de 2º de Bachillerato y no de los dos cursos como establece la ley.
El ministro se ha mostrado "abierto" a las propuestas que los consejeros puedan hacerle en el encuentro del día 28 y ha indicado que "no se cierra a nada", aunque ha confirmado después de que ambas pruebas se van a realizar este curso. Asimismo, ha dicho que no sabe a qué consenso se llegará en la Sectorial y que no puede adelantar nada.
(HABRÁ AMPLIACIÓN)