Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Juan José Cortés, que insiste en su inocencia, estudia querellarse contra la Fiscalía

Juan José Cortés, a su llegada a la Audiencia Provincial de Huelva, donde va a ser juzgado, junto a cuatro familiares, acusados de delitos de homicidio en grado de tentativa, de tenencia ilícita de armas de fuego y amenazas, ha defendido su inocencia y ha indicado además que "se han vulnerado muchos derechos fundamentales". Cortes presuntamente participó en una reyerta en septiembre de 2011 en la barriada onubense de El Torrejón.

"Soy totalmente inocente y lo vamos a demostrar en el juicio", ha enfatizado Juan José Cortés en declaraciones a los periodistas, y ha asegurado que una vez que concluya la vista oral van a estudiar querellarse contra la Fiscalía, ya que "podría haber incurrido en un presunto delito de prevaricación", sin embargo, ha remarcado que, por el momento, va a "respetar su presunción de inocencia aunque en ocasiones no se haya respetado la mía".
Preguntado por lo ocurrido el día de los hechos, ha reconocido que mantuvo "una discusión" con su tío, el cual resultó herido; realizó un programa de televisión en Sevilla y cuando llegó a su casa notó "revuelo" en el barrio pero se fue "a casa a dormir" y fue cuando su padre, también acusado, le comunicó que había detenido a su hermano.
Juan José Cortés ha insistido en que fueron tratados "de una manera que no es lógica y normal, ya que la prensa se enteró que estaba detenido antes que yo, pues no sabía que me habían detenido hasta que no pasaron dos o tres horas". Por todo ello, ha remarcado que "se han vulnerado muchos derechos fundamentales", indicando además que "no hay derecho de que a un ciudadano español se le trate de esta manera".
Por último, su letrada, María Teresa Largo, ha asegurado que "lo normal" sería que el fiscal, que solicita diez años de prisión para Cortés por estos hechos, es que pida el archivo o el sobreseimiento de la causa al menos sobre la figura de Juan José Cortés y no diera lugar a entrar en sala.
Su abogada ha señalado que "está acreditado durante toda la instrucción que Juan José Cortés no estaba en Huelva y no puede ser autor de lo que la Fiscalía le acusa", a lo que ha añadido que "en el escrito de defensa hay pruebas que lo acreditan".
Por su parte, el letrado de su padre y de sus hermanos, Marcos García Montes, ha señalado que en su escrito ha impugnado la cadena de custodia por la ropa que entregan los acusados a la Policía ya que "hay una contaminación clarísima". A su vez, ha indicado que también ha impugnado el procedimiento porque "no tiene sentido ni pies ni cabeza que empiece por amenazas y finalmente culmine en homicidio".
El padre de la pequeña Mari Luz se enfrenta a una pena de diez años por un delito de tentativa de homicidio, otro de tenencia ilícita de armas y tres más de amenazas.
Para el padre, los dos hermanos y el cuñado de Juan José Cortés el Ministerio Fiscal pide siete años por un delito de homicidio en grado de tentativa y ocho meses por el de tenencia ilícita de armas.
Los hechos, según la Fiscalía, se produjeron sobre las 2.30 horas de la madrugada del 21 de septiembre de 2011 y el fiscal considera que los procesados se aproximaron al domicilio de A.F.J., también familiar y que resultó herido, tras producirse un enfrentamiento entre ellos después de que éste le dijera a Juan José la expresión "me cago en tus muertos".
El fiscal prosigue su escrito señalando que Cortés dijo a A.F.J., hermano de su madre, "en varias decenas de ocasiones" que "en el momento en que llegue a Huelva te quemo la casa contigo y con tu familia dentro", además de "voy a comprar una garrafa de gasolina y te voy a prender fuego al piso contigo dentro y con tu familia, te voy a quemar, te voy a quemar", dirigiendo igualmente expresiones semejantes a otro hermano de la víctima.