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Jorge Fernández dice que la red china estaba "muy bien organizada e implantada"

Operativo policial a la mafia chinaEFE

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha destacado que la red china dedicada al tráfico internacional de mercancías, desmantelada este lunes estaba "muy bien organizada y muy bien implantada en el territorio nacional". La policía ha realizado registros domiciliarios en Madrid, Barcelona y Valencia, el más relevante en el polígono de Cobo Calleja, en Fuenlabrada.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz ha informado a los medios tras participar en una jornada de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) durante el Salón del Automóvil de Fira de Barcelona.
Ha recordado que la operación 'Snake' de la Guardia Civil sigue abierta y que se ha detenido a 32 personas, se ha imputado a 47 y ha habido 65 registros domiciliarios en las provincias de Madrid, Barcelona y Valencia.
Los detenidos son integrantes de una red de tráfico internacional de mercancías eludiendo impuestos, lo que suponía "competencia desleal" para los sectores que importan estos productos legalmente, ha dicho.
Ha añadido que el valor de las mercancías importadas ilegalmente supera los 300 millones de euros y que se realizaba a través de una organización pantalla para blanquear capitales.
DOS AÑOS DE INVESTIGACIÓN
Las investigaciones se iniciaron hace dos años en la Fiscalía Especial contra la Corrupción y la Criminalidad Organizada, incoándose diligencias previas en el Juzgado de Instrucción 7 de Parla (Madrid), tras detectarse una organización que transportaba ilícitamente mercancías en la UE y China, compuesta principalmente por ciudadanos de procedencia china y con los responsables ubicados en España y China.
La actividad fraudulenta consistía básicamente en importar grandes cantidades de mercancía eludiendo ilícitamente los impuestos correspondientes.
Además, la organización podía blanquear sus propios activos mediante una compleja red operada principalmente por testaferros y empresas instrumentales.
Los miembros de la red facilitaban a empresarios el blanqueo de sus activos, por el que cobraban diversos porcentajes de comisión; además, la organización controlaba talleres de confección presuntamente ilegales donde trabajaban ciudadanos chinos cuyas identidades se utilizaban fraudulentamente por el grupo en otras actividades ilegales.