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Intelectuales, artistas y expertos reclaman a los grupos del Congreso permisos parentales iguales e intransferibles

La Plataforma por Permisos de paternidad y maternidad iguales e intransferibles y pagados al 100% por nacimiento y adopción (PPiiNA), ha remitido una carta a todos los grupos parlamentarios en el Congreso para exigirles que aprovechen la oportunidad de conseguir una igualdad real en este derecho laboral, el único que no es individual. La misiva está avalada por más de 150 profesionales de ámbitos dispares como la Universidad, la Cultura, las Artes, la Comunicación o el activismo social.
El objetivo, según han explicado miembros de la PPiiNA y firmantes de la carta en rueda de prensa, es que los grupos promuevan el debate y aprobación de la Proposición de Ley para la reforma de los permisos parentales que esta organización ya les ha trasladado en las dos legislaturas anteriores y que busca una equiparación real del derecho a cuidar de los hijos recién nacidos o adoptados: 16 semanas para cada progenitor, pagadas al 100% y que no sean intercambiables.
Insisten de nuevo en la propuesta en este preciso momento porque, en palabras de la investigadora del Instituto de Estudios Fiscales y portavoz de PPiiNA María Pazos, "existe una demanda social clarísima" y la alternativa que hay sobre la mesa, propuesta por Ciudadanos y pactada primero con el PSOE y después con el PP, "es una trampa".
En concreto, el sistema de Ciudadanos persigue que cada progenitor tenga ocho semanas de permiso y haya otras diez que puedan repartirse entre ambos en función de sus preferencias. Pazos recuerda que en la actualidad, el hombre tiene dos semanas y la mujer tiene seis de carácter obligatorio, con otras diez que podrían igualmente transferirse, pero lo que se ha generalizado es que ella las coja todas.
"Sólo el dos por ciento de las madres transfieren al padre semanas del permiso de maternidad", ha afirmado la experta, para incidir en que "esta es la regla de oro" en todos los países en que se han puesto en marcha sistemas similares: Ellos al final tienen menos tiempo para estar con sus hijos y ellas, que cargan con el handicap ante el mercado laboral de ser quienes disfrutan de permisos más largos, asumen además en exclusiva el rol de los cuidados transmitiendo a sus hijos que ese es el modelo natural.
"Vaticinamos una reforma inminente y nos tememos que sea una que consolide la desigualdad (...) porque esas diez semanas transferibles que propone ciudadanos van a funcionar como las de ahora, es decir, que la madre tendrá 18 semanas y el padre ocho. Es lo que pasa en todos los países: Cuando los permisos son transferibles, es la madre quien se los coge y cuando son intransferibles, el 87% de los padres los disfruta", ha explicado.
La PPiiNA defiende que su propuesta es igual de factible a nivel presupuestario que la de Ciudadanos y de hecho, la implantación es más progresiva porque consideran que la sociedad y en especial las empresas, necesitan prepararse y eso lleva tiempo.
Así, mientras la formación de Albert Rivera plantea destinar 800 millones de euros en dos años durante los que el permiso obligatorio de padres y madres se extendería a ocho semanas; en la PPiiNNA proponen invertir la misma cantidad en tres años más 600 millones en una segunda legislatura y conseguir 16 semanas para cada uno de los progenitores. Con la propuesta 'naranja', el bebé estaría acompañado 26 semanas. Con la de la PPiiNA, serían 32.
"Para colarnos esa reforma lo que necesitan es que no haya social y eso es lo que queremos evitar porque lo que hay detrás de ese planteamiento es un modelo social en que las mujeres sigamos siendo las cuidadoras principales. Si se activa el debate social, es algo que tenemos ganado", ha añadido Pozas, para incidir en que se trata de un planteamiento "de cajón" y "de justicia" que cualquier español comparte.
Además del gasto que supondría la medida, en la PPiiNA inciden en el retorno. El catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla, Juan Torres, ha incidido citando diversos estudios nacionales e internacionales en que la mayor atención y cercanía de los padres a sus hijos "no sólo enriquece a los niños sino que es un beneficio que se traslada a lo largo de la vida, con menores consumos de drogas y menores índices de alcoholismo pero también, con menor absentismo laboral y más productividad".
El experto, no entiende además la situación actual "en una sociedad en la que todo el mundo habla de proteger a la familia y proteger a los niños, en la que hasta se hacen manifestaciones en defensa de la familia" y donde según el Eurobarómetro, más de un 50% de las mujeres reconocen que tener hijos es un obstáculo en su carrera laboral, algo que señalan sin embargo el 17% de los hombres.
La catedrática de Historia e Instituciones Económicas de la Universidad Pablo de Olavide, Lina Gálvez; ha incidido además en que equiparar los permisos "envía un mensaje al mercado de trabajo de que esa mochila que penaliza a las mujeres no es sólo suya" y mete a los hombres también en el rol de los cuidados, algo "muy necesario" en una sociedad que envejece a marchas forzadas.
Por su parte, la profesora titular y Directora del Centro de Estudios de Género y Feministas de la Universidade da Coruña, Rosa Cobo, ha añadido que además de una cuestión de progreso y de economía, este es un asunto de justicia, pues como ha recordado, es el único derecho laboral que es transferible: Un trabajador no puede cederle sus días de vacaciones a otra persona y sin embargo, sí puede cederle sus días de permiso parental.
"Esto vulnera y rompe el principio de igualdad entre hombres y mujeres. Tanto lo que tenemos ahora como lo que propone Ciudadanos es una quiebra de ese principio", ha añadido, para coincidir además con Gálvez en que aunque el partido de Albert Rivera hable de "libertad" de las familias para elegir cómo distribuir el tiempo transferible, "no es cierto" pues los condicionantes sociales y culturales merman esa supuesta libertad de elección: Si todos asumen que es ella quien debe cuidar, será ella quien se quede con el periodo intercambiable, como ocurre en la actualidad.
La carta expone estos y otros argumentos, como "la catástrofe demográfica que avanza inexorablemente", la precariedad de los niños de empleo que están feminizados o las tasas de pobreza infantil, que hacen "urgente que todas las mujeres puedan mantenerse en el empleo estable", para pedir a sus señorías que reflexionen y den "el gran paso". "Las personas que vivimos en este país no nos conformamos con unas migajas más o menos. ¿Van sus señorías a apostar por la igualdad esta vez?", plantea.
Está suscrita por catedráticos, científicos, economistas, profesores, educadores, escritores, periodistas, actrices, poetas, filósofas, políticos, técnicos y personal de distintas áreas de las administraciones públicas.