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El Hospital Nisa Pardo de Aravaca pone en marcha un tratamiento con láser para la roncopatía crónica

La prevalencia del ronquido en España es del 49 por ciento en hombres y del 25 por ciento en mujeres, y para solucionar la roncopatía crónica, el Hospital Nisa Pardo de Aravaca (Madrid) ha puesto en marcha el servicio de tratamiento de roncopatía por láser. Se trata de una intervención que consigue reducir el tamaño de la úvula de la persona mediante láser de manera sencilla y cómoda.
Desde el hospital, han destacado que es esencial que la persona que acude por problemas de ronquido sea evaluada por diferentes servicios médicos para determinar los estudios que necesita. Uno de estos estudios, por ejemplo, es el polisomnográfico, que cuantifica el ronquido y permite saber si existe asociación con apneas.
Gracias a las conclusiones extraídas de cada análisis, el equipo encargado del servicio de roncopatía crónica puede determinar los procedimientos más adecuados para el paciente, entre los que se incluyen la utilización de respiradores tipo CPAP, la cirugía o el tratamiento con láser.
MOTIVOS PARA TRATAR LA RONCOPATÍA
La principal causa del ronquido es el aumento del tamaño de la úvula y la caída del paladar blando, que viene determinado por la anatomía orofaringea de cada paciente en el que la genética y el sobre peso son factores determinantes.
El ronquido no solo es molesto, sino que también es perjudicial por las consecuencias derivadas de una mala respiración. Una de estas complicaciones es la apnea del sueño, que supone que la persona que la padece realiza un ejercicio similar a estar tres minutos debajo del agua aguantando la respiración.
El descanso también se ve afectado por los ronquidos porque alteran el sueño y hace que dormir no tenga efecto reparador. A su vez, puede elevar la tensión arterial, ocasionando problemas cardiovasculares e insuficiencias cardiacas.
Por otro lado, las personas que padecen roncopatía acusan menos capacidad para recordar, y su capacidad de atención y concentración se ve disminuida. Por último, roncar no solo afecta al propio paciente, sino que también la pareja y familiares porque puede empeorar su descanso.