Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Greenpeace señala con una flecha gigante a la central nuclear de Almaraz (Cáceres) que es "la próxima en cerrar"

Activistas de Greenpeace han desplegado una gran flecha flotante de 500 metros en el embalse situado junto a la central nuclear de Almaraz (Cáceres) para señalar a esta planta que es "la próxima en cerrar" después de que lo haga la de Santa María de Garoña (Burgos), ya que su renovación de licencia de actividad está cerca.
Con la acción, la ONG reclama al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que no autorice a Almaraz a continuar, que no de más licencias a ninguna otra planta atómica y que se termine así con la producción de residuos radiactivos. Además, destaca que el cierre nuclear escalonado generaría 300.000 empleos.
Junto a la gran flecha, han situado una pancarta de 240 metros cuadrados con su logotipo. Bajo el lema 'Central de Almaraz, siguiente en cerrar' y 'Ni una licencia más', Greenpeace pide al Gobierno con su acción de denuncia pacífica que no dé ninguna nueva licencia de explotación nuclear más y dejen de producir más residuos radiactivos.
La instalación, que en 2020 cumplirá 40 años de vida operativa, es propiedad de Iberdrola (52,7%), Endesa (36,0%) y Gas Natural Fenosa (11,3%).
En este contexto, la responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, Raquel Montón, ha manifestado que el nuevo Ejecutivo con su ministro de Industria al frente, no puede eludir la cuestión del cierre progresivo de las nucleares y "debe hacerlo con urgencia".
A su juicio, el reto no es solo cerrar las "obsoletas instalaciones nucleares de manera ordenada" para evitar riesgos mayores, sino asegurar la financiación para su desmantelamiento y la gestión de sus residuos radiactivos, porque "sería vergonzoso" dar más licencias para que las grandes eléctricas sigan ganando más y que los consumidores paguen de su bolsillo el coste del desmantelamiento de sus nucleares y de sus residuos de por vida.
Finalmente, la ONG insiste en que el cierre progresivo de las centrales nucleares españolas es "una cuestión ineludible", lo mismo que la gestión permanente de sus residuos radiactivos, pero recuerda que esto también es una "oportunidad económica" que el nuevo Gobierno debe "abordar cuanto antes" y de la forma "más responsable posible".