Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno autoriza la construcción del ATI en la central nuclear de Alamaraz con las condiciones impuestas por el CSN

La Dirección General de Política Energética y Minas del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ha autorizado, mediante una resolución del 14 de diciembre de 2016, la ejecución y montaje de la modificación de diseño correspondiente al Almacén Temporal Individualizado de la Central Nuclear Almaraz, Unidades I y II.
Así consta en el texto publicado en el BOE, que llega tras el visto bueno dado tanto por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) como por el Ministerio de Agricultura y Alimentación y Medio Ambiente. Los titulares de la Central solicitaron autorización el pasado 3 de diciembre, aunque el 31 de agosto de 2015 la central ya había solicitado iniciar el trámite para la Declaración de Impacto Ambiental (DIA).
En su autorización, el Ejecutivo recoge las condiciones impuestas por el CSN para la construcción del ATI, en el que se alojará el combustible gastado por los reactores I y II hasta que sea posible su traslado al Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos nucleares previsto en Villar de Cañas (Cuenca).
SEIS CONDICIONES
En las seis condiciones impuestas por el organismo regulador se establecen los términos y límites específicos de las fuentes radiológicas; medidas de protección contra incendios; deberá cumplir la normativa estadounidense aplicable, la que aplica la Nuclear Regulatory Commission.
Además, antes de que comience a ejecutarse la obra del ATI, se deberá haber hecho y auditado aspectos como la utilización de materiales de acuerdo a la norma española, tales como el uso de hormigón estructural de acuerdo con unos requisitos y comprobaciones para garantizar que se utiliza "conservadoramente una envolvente" (de hormigón) que cumpla la normativa.
Asimismo, se habrá de hacer estudios relativos a la interacción del suelo con la estructura y de especificaciones de los materiales utilizados en la losa (especificación de barras y el hormigón), así como hacer y auditar la ruta de traslado y operaciones del combustible dentro de la losa.
El ATI consiste en una losa de hormigón, en el recinto de la central pero alejada del reactor, sobre la que se depositan los elementos de combustible gastado. En estos momentos, el combustible gastado de Almaraz está almacenado en piscinas de combustible gastado bajo agua situadas en los edificios del combustible.
Según la capacidad de estas piscinas, se prevé que alcancen la saturación al final del ciclo 26 en ambas unidades; en la I, esto sucederá en agosto de 2017 y en diciembre de 2019 para la unidad II.
A falta de ATC, el CSN ha determinado la necesidad de construcción del ATI que deberá estar listo en el primer semestre de 2018. Esto significa, que si la central no tuviera donde almacenar el combustible, la planta no podría seguir generando electricidad.
LA INSTALACIÓN
El ATI estará situado a la intemperie, en el área bajo control del titular, en una parcela ubicada al norte de la central y al este del embalse de Arrocampo. Según describe el dictamen técnico del regulador, básicamente el ATI consiste en una losa sísmica de hormigón armado sobre la que descansarán verticalmente, sin anclajes, hasta 20 contenedores ENUN 32P cargados con el combustible gastado y colocados en dos filas.
La losa estará rodeada por un muro de hormigón armado cerrado en todo su perímetro, excepto en el acceso a la losa, que tendrá como finalidad reducir la exposición a la radiación directa emitida por los contenedores. Este muro delimitará una superficie pavimentada de aproximadamente 2.649 m2 (descontando el área de la losa).
Pese a que el dictamen técnico estudiado por el pleno del Consejo era favorable a la solicitud de Almaraz, sin embargo, los técnicos consideran que el titular deberá aportar análisis de riesgos relacionados con la presencia de otras industrias, transportes o instalaciones militares que operen en la proximidad del emplazamiento así como completar la caracterización hidrogeológica en la zona, tanto en la unidad acuífera somera como de los niveles más profundos y de su interrelación, realizando ensayos de bombeo adecuados.
Igualmente, deberá facilitar la integración del comportamiento de las aguas subterráneas en la zona local del ATI, con las de la isla nuclear y las del resto del emplazamiento de la central, así como confirmar la existencia de un margen de terreno no saturado entre la losa del ATI y el nivel de agua subterránea, ya que con la información aportada por el titular, este margen está en torno a los 3 metros por debajo del apoyo de la losa.
El CSN También insta a ampliar el programa hidrogeológico de vigilancia y control de CN Almaraz (PHVC) para incluir la zona del ATI, justificando la red de puntos propuesta, que deberá incorporar los nuevos piezómetros realizados y obtener información tanto de la zona somera como de la profunda.
IMPACTO AMBIENTAL
Por su parte, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente señala en su DIA que los impactos significativos del ATI quedan "circunscritos a un entorno muy próximo a su emplazamiento, dentro de los terrenos de la central nuclear".
Así, señala que las afecciones sobre la calidad del aire "no se consideran significativas y serán temporales", al igual que los sonoros, en concreto durante la fase de construcción del ATI. Con respecto a la emisión de gases de efecto invernadero, tanto en la fase de construcción como de funcionamiento, se consideran "no relevantes desde el punto de vista del cambio climático".
En cuanto a la fauna, el Servicio de Conservación de la Naturaleza y Áreas Protegidas de la Junta de Extremadura ha informado de que "no hay indicios de la existencia de nidos u otros valores ambientales relevantes".
No obstante, el promotor, a fin de prevenir el efecto negativo que las obras pudieran tener sobre la misma, antes del inicio de las obras y durante su desarrollo, realizará prospecciones faunísticas de detalle en las que se determine su presencia, así como las posibles afecciones y medidas a tener en cuenta, con "especial precaución durante el periodo de cría".
En cuanto a los espacios protegidos, la DIA indica que "no existe coincidencia geográfica del proyecto con la Red Natura 2000, ni se prevén afecciones significativas y relevantes con respecto a las poblaciones de aves y otras comunidades faunísticas asociadas a la contigua ZEPA Embalse de Arrocampo, ni a los hábitats naturales presentes en el entorno".
En cuanto a las condiciones específicas de protección ambiental, se contempla la necesidad de adoptar una serie de medidas, entre ellas las propias para garantizar la calidad de las aguas del embalse de Arrocampo, el arroyo del Molinillo y su entorno.
Además, el promotor deberá elaborar un proyecto de revegetación de encinas que contemple como mínimo una superficie equivalente a la que se perderá como consecuencia de la construcción del proyecto.
Por otro lado, tras una reunión el pasado mes de noviembre con el primer ministro luso, Antonio Costas, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy se mostró seguro que se disiparían las dudas del país vecino en torno a la instalación tras conocerse la construcción del ATI.