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El Gobierno aprueba la reforma que permite a las universidades crear grados de tres años

El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de Decreto de ordenación de los estudios universitarios. Según esta reforma las universidades españolas podrán decidir si ofertan grados de tres años más dos de máster, junto a los actuales que son de cuatro años más uno de máster. El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha explicado que "se trata de una medida que busca la alienación del sistema educativo español con el de los países más importantes de nuestro entorno" y ha defendido que supondrá  "un ahorro muy importante para las familias" ya que la reducción en tasas rondaría los 150 millones de euros. Además, ha recalcado que los estudiantes "ganarán un año de anticipación en la incorporación al sistema laboral".

La medida pretende permitir que, a partir del próximo mes de septiembre, las universidades españolas puedan decidir si incluyen en su oferta académica grados universitarios de entre 140 y 280 créditos ECTS, en lugar de los 240 que se exigen ahora.
En la actualidad, en España se mantiene el modelo único de cuatro años de grado más uno de master. Con este decreto, el Ejecutivo pretende establecer un sistema mixto de tres o cuatro años de grado más uno o dos de máster.
Según el ministro, tal y como está actualmente el sistema universitario tras el Plan Bolonia "dificulta enormemente la internacionalización del sistema universitario" ya que los estudiantes extranjeros, con grados de 180 grados, no veían reconocido su grado en España y no eran admitidos en másteres. Para Wert, otra consecuencia de este "sistema rígido" es que “se ha limitado la capacidad de estudiantes de doctorado" para estudiar fuera porque no se les reconocía el necesario máster previo por ser de 60 créditos y no de 120.
Wert ha respondido a las críticas subrayando que no en todos los casos se requerirá un máster de dos años tras un grado de tres años, el llamado sistema 3+2, sino que en “muchos casos” se dará un sistema de 3+1.
El ministro ha resaltado que serán las propias universidades las que decidirán si cambian los grados de 240 créditos a 180, es decir de 4 años a 3. "Las universidades decidirán cuándo y cómo lo implantan" y ha añadido que el Ministerio fomenta un diálogo entre universidades y Comunidades Autónomas para que se implanten sistemas homogéneos.
La medida mantiene la obligatoriedad de alcanzar un mínimo de 300 créditos ECTS (unos cinco años de estudios) entre grado y master para poder acceder a los estudios de doctorado, de acuerdo con la normativa del Espacio Europeo de Educación Superior.
CRÍTICAS DE RECTORES, PROFESORES Y ESTUDIANTES
La medida ha sido contestada por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), profesores y estudiantes, al tiempo que el Consejo de Estado ha solicitado al Ejecutivo que paralice la reforma. Por el contrario, el Gobierno recuerda que es una medida voluntaria y no obligatoria para las universidades.
Antes estas críticas, Educación responde que la mayoría de los países europeos conviven con grados de 3, 4 y más años de duración y máster de 1 y 2 años, mientras que España adoptó un sistema rígido de 4 años de grado y uno de máster y asegura que la propia Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas propuso una duración flexible de los grados en su informe de 2006 cuando se preparaba la adaptación a Bolonia. Educación asegura que "muy pocos países" --Chipre, Turquía, Armenia, Georgia, Grecia, Kazajstán, Rusia y Ucrania--, tienen el sistema adoptado hasta ahora por España.
El Real Decreto establece que serán las propias universidades -dentro del marco de su autonomía- las que decidan qué grados se pueden reducir a 180 créditos. De hecho, subraya que la implantación es voluntaria y puede hacerse también de forma progresiva. Además, Educación añade que las universidades podrán establecer las combinaciones Grado-Máster más idóneas para cada título y asignarles el número de créditos ECTS más adecuado.
También argumenta que el actual modelo "ha generado importantes disfunciones en el reconocimiento mutuo de títulos" por lo que considera que la nueva formulación puede facilitar a los estudiantes españoles la realización de ,master en el extranjero con duraciones acordes a las de los master impartidos en España.
En cualquier caso, un 30 por ciento de las titulaciones, como las relacionadas con Ingeniería y Arquitectura o Ciencias de la Salud, están sometidos a normativa europea o nacional que fija su duración, por lo que no se van a ver afectadas por este Real Decreto.
El Ministerio de Educación considera que en el resto de carreras, los estudiantes se ahorrarán el pago de tasas de un año completo, junto con otros costes asociados al estudio, como transporte, alojamiento o manutención, al tiempo que podrían incorporase un año antes a trabajar. En la misma línea, apunta que un 20% de los alumnos opta por cursar un master no habilitante, y que éstos no necesariamente incrementarán a 120 créditos (la decisión le corresponde a cada universidad), por lo que "sólo un número reducido verán ligeramente incrementado el coste".